TRIÁNGULOS 1

Ganar
Perder
Jugar

Saber
Creer
Dudar

Mirar
Sin ver
Y viendo

No ser
Y ser
No siendo

La mesa
El pan
El hambre

El ave
El aire
El cielo

Que nada
La nada
En nada

Que ignora
El Todo
Que es Todo

En Dios
Por Dios
Con Dios

El sol
La sed
El agua


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 17 junio 2010

MIS MUERTOS
A mi hermana Marieta
con quien comparto la veneración
por nuestros amados muertos

1
Mis muertos son más que míos.
Adonde quiera que voy
vienen y viven conmigo.
Mis muertos, ¡ay, sí!, mis muertos,
instante a instante más vivos.

2
Quiero hablar yo con mis muertos.
Yo hablo todos los días
y noche a noche con ellos.
Que mis muertos señorean
vivos en mi pensamiento.

3
Jamás nunca ellos me faltan,
son las compañías secretas
que en secreto me acompañan.
Hablo de mis muertos, hablo
de mis criaturas sagradas,
de los verdaderos ángeles
de mi guarda.

4
Mis muertos siempre presentes
y llenos de amor y gracia;
mis amadísimos muertos,
que encantadores me encantan
y en silencio enamorado
incendian de Dios mi alma.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 14 de junio 2010

PATRIA

Yo no tengo
más patria
que tus besos.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 13 Junio 2010

MADRE NUESTRA

Madre Nuestra que estás en mi vida.
Madre Nuestra que estás en el aire.
Madre Nuestra que estás en la tierra.
Madre Nuestra que estás en mi sangre.
Madre Nuestra que estás en mi mente.
Madre Nuestra que estás en mi carne.
Madre Nuestra tan mía y por siempre.
Madre, Madre, mi Madre, tan Madre.

(Que sea, Madre Nuestra, glorificado
tu amado nombre; que reine entre nosotros
tu beatífica ternura. Hágase tu voluntad
en nuestros sueños y nuestras realidades.
Danos hoy, y mañana, tu esplendoroso amor
de cada día. Perdona nuestros gestos de desamor
y nuestros olvidos y ayúdanos, Madre Nuestra,
a amar a los que no nos aman. No nos dejes caer
en la negligencia y líbranos de la indiferencia
para con nuestros semejantes)

Madre Nuestra que estás en mi alma.
Alma Madre, muy alma y muy Madre.
Vida Madre que estás en los cielos.
Que estás en la tierra y eres raíz vibrante.
Madre Nuestra que estás en la lluvia,
que eres lluvia y sol, que eres pan y arte.
Madre Nuestra, mi Madre, Madre de mi vida,
que tú eres mi vida y eres adorable.
Madre mía, mi Madre dulcísima y tierna
y tierna y dulcísima y Madre muy Madre.
Que nunca, que nunca, tu materno aliento,
Madre Nuestra y tan mía, en mi vida falte.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 8 junio 2010

DIOS MADRE

Dios Madre, Dios, mi Dios Madre,
Dios mío de cada día,
Dios, mi Dios de cada instante.
Dios invisible y visible,
Dios bellamente impalpable
y palpable y bello Dios.
Inalcanzable. Alcanzable.
Dios que siempre estás aquí,
compañero acompañante .
Dios Madre, Dios, Madre Dios.
Dios presente y vigilante.
Dios que no me olvida nunca.
Dios por siempre inolvidable.
Dios Madre siempre presente
y acción y presencia amante
del perpetuo y sumo amor
y amor sumo y suma Madre.
Madre suma y sumo Dios
y sumas de sumas Madres
que al callar todo lo nombras
y despejas lo innombrable
con la sencilla inocencia
de tu silencio insondable.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 6 junio 2010

OPIO

Yo amaba a las amapolas que enrojecían los trigales
que, alrededor de mi pueblo, verdecían la voz del aire.
Yo en aquel tiempo ignoraba la clorofila y la sangre.
Yo era un niño saltamontes, un niño desconcertante.
Era un niño, yo era un niño experto en cirros y aves.
Que yo era un niño feliz y enamorado y amante
de las rojas amapolas y de los verdes trigales.
Todo lo inventaba yo y era todo cautivante.
Que era yo un niño, aquel niño, deslumbrado y deslumbrante,
que podía ver la poesía de la luz por un instante.
Un niño que no sabía; que no sabía y no sabe
que, entre las dos Oes del opio, en su alma de niño, cabe
el jardín de la Creación aromado de Dios Madre.

JUAN CERVERA SANCHÍS
México D. F., 4 Junio 2010

EL ORANGUTÁN

El orangután dormido,
el orangután poeta,
soñaba que era león
con un lince en la cabeza.
Soñaba el orangután
con relámpagos y estrellas,
con brisas acariciantes
y lluvias de primavera.
El orangután soñaba,
soñaba sueña que sueña
que una orangutana niña
le entregaba su inocencia.
El orangután dormido,
el orangután poeta,
soñaba, entre sueño y sueño,
que era suya la belleza.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 11 marzo 2010

SUSPIRO

No, que no, que no, que no.
Sí, que sí, que sí, que sí.

Manda el águila real,
enamora el colibrí
y, entre todos los rosales
del jardín,
como entre todas las rosas,
cautiva el pitiminí.

No, que no, que no, que no.
Sí, que sí, que sí, ¡qué sí!

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 5 marzo 2010

LE PEDÍ

Le pedí peras al olmo
y al chirimoyo grosellas;
al naranjo le pedí
apetitosas cerezas.
Le pedí a la higuera dátiles
y pedí a la datilera
que me diera en vez de dátiles
jugosas y dulces brevas.
Al granado le pedí
fragantes y suaves fresas
y al cerezo le pedí
edulcoradas ciruelas.
Le pedí al manzano moras
y le pedí a la morera
que como siempre y por siempre,
a más de moras, me diera
hojas verdes con que dar
de comer a mis gusanos de seda.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 8 de Febrero 2010

UNOS TRAS OTROS

Pensando y sintiendo a mi tío
Pepe Sanchís Jiménez, quien
acaba de morir en Sevilla.

Sí, se me fueron muriendo
aquellos seres
que tanto me querían
y que yo quise tanto.
Unos tras otros
se me fueron muriendo.

Oh muerte cruel y dulce.
Oh muerte dulce y cruel.

Se me fueron muriendo
y cada vez más solo
y cada vez más cerca
de mi muerte,
mis muertos sonrientes
yo sé bien que me esperan,
que me están esperando
para al fin celebrar
la fiesta de las fiestas,
la gran fiesta
de la vida sin más
que es toda muerte.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., domingo 7 de febrero 2010

LOCO

Debo estar loco yo, desesperado,
acorralado y solo bajo el sol
y las estrellas solo, bajo la luna solo.
Solo, solo, muy solo, por lo que pido ayuda,
debo estar loco yo, a mis amados muertos.

Fervor absurdo el mío; inexplicable y primitivo
e irracional el fervor mío.
Ante la indiferencia de los vivos
recurro a mis difuntos.
Invoco la memoria de mi padre,
a quien veo en sus retratos,
y hablo con mi madre siempre cerca de mí,
siempre tan cerca como el aire que a diario respiro,
e invoco a mis abuelas, con mis abuelos hablo,
debo estar loco yo, nadie lo ponga en duda,
y les pido sin más que por favor me auxilien;
que me saquen les pido de estos oscuros pozos
en donde me debato con mi sombra.

No confío en los vivos, en verdad no confío,
y recurro a mis muertos
como de niño recurría al ángel de mi guarda
y a los dulces fantasmas del amor,
del amor invisible, de ese amor,
cuento de bellas hadas en que creía yo entonces
Ahora que ya no creo casi en nada
me ha dado por creer en la luz de mis muertos,
muertos que me iluminan y acarician.
Creo en mi padre, creo en mi madre
y creo en mis abuelas y en mis abuelos creo.
Creo en ellos y converso con ellos
a lo largo de mis largos desvelos,
y les pido y les pido que me echen una mano,
un ala enamorada
que enamoradamente me devuelva mis alegrías perdidas
y ese golpe de suerte que tanto necesito
en mitad de estos días y estas noches aciagas.

Sí, debo estar loco yo, loco de atar, sin duda,
a estas alturas del circo y del trapecio,
pues continúo buscando,
contra la contundencia de la lógica y el 2+2 son 4,
auxilio entre mis muertos.
De veras, ¡ay! de veras que habito en lo increíble
tratando de creer que hay un Dios que me escucha,
que la Creación me ve y me reconoce
y mis amados muertos están vivos
en la invisible fascinación del aire
y acabarán haciendo realidad, ¡oh bendita locura!,
el milagro que espero, la salvación que sueño,
mientras que digo padre y madre mía susurro,
convencido en el fondo de mi alma
que me están escuchando y no me dejarán
solo en el manicomio entre crueles loqueros.

Debo estar loco yo, qué duda cabe.
No cabe, no, no cabe la más mínima duda.
Yo estoy loco hasta el colmo de los colmos,
pues yo, loca locura, pese a todo,
creo y creo en la poesía
y no hay mayor locura que creer,
en este mundo nuestro, en la poesía,
cuando el único dios que impera en este mundo
es el salvaje dios de la rapiña
y las bestiales garras del dinero.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 22 enero 2010

ENCABRONADO

Estoy encabronado hasta los tuétanos
con tantas chingaderas, así se dice en México,
como veo día con día por todas partes,
con los líderes del mundo a la cabeza,
de este cuento tan cuento, y en descuento,
de brujas malolientes y de perversas hadas,
en que se ha convertido
nuestra pobre y triste humanidad.

Estoy de veras harto de ver
enriquecerse a los parásitos
y a los hijos de pulga entremezclarse
con chinches y piojos
mientras que surgen plagas de torvas garrapatas
con ojos de viciosas cucarachas.

Encabrona descubrir que en el fondo
las rosas son ortigas.
Encabrona este grito destinado al silencio.
Enrabia esta pobreza que la riqueza empuja
al espantoso extremo del hambre desmedida.
Me desespera, sí, me desespera
este amargo y sombrío 2010
y me pone la casa boca arriba
o, quizá mejor dicho, boca abajo,
la subida salvaje de los precios
y el clamor furibundo de mis deudas.

Estoy encabronado, amada mía,
Encabronado estoy hasta la última gota de mi sangre;
que me cuesta un testículo tratar de comprender
por qué sigo creyendo en las galaxias
y por qué no, de una vez por todas,
me decido arrojar al basurero la pluma y el papel
y dejo de escribir y busco un hoyo negro
y me pierdo en la nada como ese viejo sol
que en este instante acaba de morir
junto con los planetas que a su calor soñaban y vivían.

Estoy encabronado mientras cuento mis años,
ya a tres de los ochenta y pobre como ayer
y hundido en las miseria de mi hoy,
veo crecer mi cabreo,
este cabreo tan mío que, por momentos,
¡ay desesperación desesperada!,
me amarra como ves de pies y manos.
Me amarra, sí, me amarra
a la fiera y voraz dictadura del dinero,
disfrazada de astuta democracia,
aunque no obstante, vida de mi vida,
jamás nunca jamás nadie podrá impedir
que la poesía, que es libertad y amor enamorado,
en tanto respiremos y sigamos cantando,
continúe iluminando nuestras vidas.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 17 enero 2010

LA VERDAD

Me la paso diciendo mentiras todo el día
y, todo el día, con la noche incluida,
me la paso escuchando mentiras dondequiera.
La verdad, ¡la verdad!, nadie quiere escucharla;
la verdad al desnudo a todos incomoda,
con sus raras, rarísimas, excepciones.
Si alguien, ¡ay!, la dice se queda sin verdad
y en la total ruina. Tremebundo.
Cuidado, sí, cuidado con la verdad.
Miente, miente y triunfa
y guarda la verdad, tu verdad,
en donde nadie jamás pueda encontrarla,
que si alguien encuentra tu verdad
caerás en picado en los abismos
sin fondo del fracaso.
Triunfa la mentira y la historia
está llena a rebosar de grandes triunfadores
que lo fueron a fuerza de mentiras,
y no te digo nombres porque a la vista están,
aunque sólo unos pocos, muy pocos, lo adviertan.
Guarda en la caja fuerte de tu alma la verdad
y, como yo, diviértete, jugando por jugar
y diciendo mentiras todo el día,
con la noche incluida, si quieres, más o menos,
ir pasándola sin que la hiel te amargue en demasía.
Aprende pues, amigo, a recrearte
con la píldora de la cruel realidad
dorándola de dulces y suaves mentiras.
No permitas que la verdad te cerque
con sus siempre punzantes y ásperas espinas.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 13 ENERO 2010

DEL "VERSARIO INÚTIL Y RETÓRICO A NINGUNA"

¡0H, Ninguna,
mítica, mágica y una!

Siempre bella y seductora
e inigualable señora
y soberana invención
de mi amante corazón.

Permíteme, diosa mía,
recrear tu fantasía
y darle fuerza y color
a este imaginario amor
tan eternamente fiel
a la tinta y al papel.

¡OH, Ninguna,
mítica, mágica y una!

Tan mítica como el sol.
Mágica como el alcohol
y la forma de mirar
por primera vez el mar
los ojos limpios del niño
con sus pupilas de armiño.

¡OH, Ninguna,
mítica mágica y una!

Humildemente te ruego
que cuando me quede ciego
me prestes tus negros ojos
para evitar los abrojos
espinosos del camino
y cumplir con mi destino
que es, Ninguna, el de los dos:
Ver al unísono a Dios.

¡OH, Ninguna,
mítica, mágica y una!

JUAN CERVERA SANCHIS
Publicado en "POESIA DE VENEZUELA"
Director-Editor Pascual Venegas Filardo
Año XXIII-N° 128-Octubre-Diciembre 1985.
CARACAS, VENEZUELA.
Este fragmento del poema que, posteriormente,
he titulado "Versario inútil y absurdo" y
que aparece en el III tomo de mi obra poética
publicado por BOHODON EDICIONES, quedó
fuera y ahora aspiro a incluir en mi futuro
libro: "VERSOS PERDIDOS Y ENCONTRADOS"
México D. F., 25 Noviembre 2009

EL PERRO DE MARIA

El perro de María,
hecho de volanderas mariposas,
sigue y sigue a María
mordiéndole la falda,
pisándole la sombra,
ladrando juguetón
e iluminando el tiempo de María
de aladas y graciosas sensaciones.

El perro de María y, María, esta tarde
me devuelven la infancia,
el pueblo en que nací,
y un vaso de génesis rebosa en mi mirada
mientras que me embriago hermosamente
otra vez de inocencia bajo el sol
amando el alma niña de María en su perro.

JUAN CERVERA SANCHIS
Publicado en la Revista Literaria
de Escritores Andaluces en Sevilla,
ALDEA Núm. 15, Abril, Mayo, Junio 1991.
Directora: María Dolores Fernández Villamarciel.
SEVILLA, ESPAÑA.
Para el libro: "VERSOS PERDIDOS Y ENCONTRADOS"

PALABRAS

Como la piedra en invierno
la palabra verdecida
enmudece en el misterio.

La palabra de tu nombre
en la punta de mi lengua
enrojece de emociones.

Duerme en el viejo baúl,
que mi abuela me heredara,
un lazo de cielo azul.

Por la palabra domingo
el carmesí de tus labios
incendia los labios míos.

¡Qué aire de provincia sueña,
tras las niñas de tus ojos,
con balcones y veletas!

Las palabras pueblo y blanco
me devuelven la niñez
entre trinos de canarios.

JUAN CERVERA SANCHIS
Publicado en "POESIA DE VENEZUELA"
Año XXII-N° 128- Octubre-Diciembre 1985
Para el libro "VERSOS PERDIDOS Y ENCONTRADOS"

EL EXTRANJERO ETERNO

El hombre que yo soy, este eterno extranjero
que remuerde horizontes
con sus cortantes muelas de fiera delirante,
está triste esta noche y muele su maíz
con la cansada rueda del molino cansado
de sus cansados sueños y sus largos insomnios.
El hombre que yo soy busca y busca su nombre,
su sombra de pirú, su rama desgajada de eucalipto,
su dolor sin consuelo de amoroso cenzontle.
Viejas aguas muy viejas lo cercan y lo asfixian
encharcándole el alma, pudriéndole las carnes,
y estrellas moribundas y aerolitos longevos
queman sus vagabundos mocasines,
manchados por la grama herida de los siglos,
donde el indio caído y el español agónico
tratan de revolar en alas del peyote.
¡Ah este hombre que soy y que no soy!
Este hombre, este hombre heredero del aire y de la lluvia,
hecho de tierra y sal y ave fénix que espera,
envuelto en su doliente miércoles de ceniza,
el vivo despertar de sus telúricos y líricos volcanes,
la enrojecida noche de su lava colérica
y el aurífero barro de una aurora de pájaros canoros.
Y es que estamos aquí y es que aquí estamos,
sombrero agonizante de paja desvivida,
desgarrando la tilma amarga del vencido
y gastando en inútiles caminatas de ciego
nuestros pobres huaraches peritos en naufragios.
Y es que estamos aquí y es que aquí estamos
apenas entreviendo lo apenas entrevisto
entre esta entremezclada sangre dalia y gardenia,
y geranio y clavel, narciso y cempasúchil
y todo lo que sabe el extranjero, el eterno extranjero,
que esta noche está triste y canta, elote y luna,
aceituna y mezcal, la canción del maguey,
a gritos de nopal y envenenando el viento
con su espesa saliva de rabiosa nauyaca.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. , 16 Noviembre 2009

EL MAR

Toda el agua del mar
cabe en un diminuto vasito de cristal.
Toda el agua del mar no ha existido jamás.
El mar, como nosotros, es una ilusioncilla
no fácil de explicar.
El mar es como un sueño flotando en su soñar.
El mar sabe que todo tiene que naufragar
y que los hombres somos, marinos y piratas,
exiliados del mar.
Mares, ¡ay!, son los hombres,
que intuyen al llorar
la existencia del mar,
que en su interior se agita con rabia de huracán
y hambre de pescadores sin redes y sin barcas
y nada que pescar.
Sí, el mar no es un poema.
No, no es un poema el mar.
El mar sólo es el mar
y ni él ni nadie sabe y nunca se sabrá
si realmente existe, ha existido
o acaso existirá.
El mar como nosotros, rarísima verdad,
es un sueño de un sueño que va
de un sueño a otro sin poder despertar.
Es por eso que yo me embriago en mi cantar
y te digo que el agua, toda el agua del mar,
cabe en un diminuto vasito de cristal.

JUAN CERVERA SANCHIS
Ciudad de México 9 Noviembre 2009

NO SE...

No sé qué hacer con la memoria. Escribo.
Desmemorio la flor del pensamiento.
¿Cómo explicar, amor, si muero o vivo?
En mi torre de ayer aún silba el viento.

Tu corazón precioso y compasivo
pone en mi corazón su amante acento
y mi tiempo nervioso y suspensivo
se detiene en la luz del sentimiento.

Ya sé que hacer con mi memoria, ¡claro!.
Me refugio en la sombra de tu pelo.
Tiro mi sombra al pozo del olvido.

En tu olvido de súbito me amparo
y sin recuerdo alguno ni desvelo
le doy al sin sentido un gran sentido.

PARA VICENTE CANO

Vicente Cano, amigo, aquí te envío
un soneto con sol y aire de México.
Sueño en Ciudad Real. Hiere mi léxico
la piedra de un remoto desvarío.

Una noche recuerdo, amigo mío;
un tren, una estación, un soplo eléctrico
y una llama de vela y un quimérico
y joven andaluz muerto de frío.

El invierno en España se encendía
con olor de aguardiente.Desvelado
-..."esto es Ciudad Real" -dijo un sujeto.

No sospechaba yo que volvería
todo aquello, perdido en el pasado,
hoy a Ciudad Real en un soneto.

JUAN CERVERA SANCHIS
Publicado en MANXA
Grupo Literario Guadiana
Núm. 42-Septiembre, 1988,
CIUDAD REAL, ESPAÑA
Para el libro:
"VERSOS PERDIDOS Y ENCONTRADOS"

MICRO CANTARES

Los micro días
sin micro noches, ¡ay!,
no existirían.

Los micro sueños
son traviesos haikús
en pleno juego.

Sin lo invisible
nada de lo que vemos
sería visible.

El elefante
ignora que la hormiga
es un gigante.

¡Ay!, sin lo micro,
no es posible lo macro.
No hay mar sin ríos..

El micro sol
que a diario nos alumbra
es vivo amor.

La micro rosa
nos regala su micro
y suave aroma.

La creación toda
es un micro suspiro
que canta y llora.

Lo micro micro
es la esencia esencial
de lo grandísimo.

Tu micro amor,
oh amor de mis amores,
me sabe a Dios.

Que es Dios lo micro,
que no es lo grande Dios,
que es Dios un niño.

JUAN CERVERA SANCHIS.
México D. F. 6 Nov, 2009

ELLA

Piense o no piense yo en ella,
ella, muy ella, está ahí
y siempre y por siempre, ella,
piensa y piensa siempre en mí.
Ella, sí, ella, mi muerte,
que es quien me impulsa a vivir,
ya que la vida sin muerte
sería un martirio sin fin.
Se muere porque se nace.
Se nace para morir.
Muerte y vida y vida muerte
son el mismo ir y venir

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 15 octubre 2009

ADIVINANZAS

1.-

¡Ay, que la luz  no es la luz!
¡Ay, que el aire  no es aire
y que el azul no es  azul!

¡Que  yo no soy yo, mi vida,
y tú, vida,  no eres  tú!

2.-

En el fondo  del espejo,
el espejo, sorprendido,
intuyó  que  no era espejo
y se deshizo  en añicos.

Los  añicos  no sabían
si eran  lágrimas o gritos.

3.-

Más  allá de  la  memoria
y del olvido
mentía  y  mentía la  historia,
y  aún  más  allá del olvido
mentía y  mentía  la memoria.

4.-

Si  he de  volver a  nacer
tras  mi muerte  irremediable,
¿qué  poder  inexorable
me confirma su poder
con la   fuerza irrevocable
de  su insondable  saber?

5.-

Sospecho  que  no estoy vivo.
Sospecho  que soy  un sueño
apenas  entretejido
por  las agujas  del  aire
y el  rojo espeso del vino.
Sospecho  que  no soy  yo
éste  que está  aquí contigo.
Sospecho  lo que sospecho
y  no sé por qué te escribo
con tinta de sol  hiriente
sobre  el polvo del camino
y la  piel ciega del agua
del  viejo y  sufrido río
que, rumbo al  mar,  sólo espera
sumergirse en el olvido.

      JUAN  CERVERA SANCHIS
      México D. F.  7 de Octubre  2009

EL JARDÍN
-Canción-

El jardín
fue invadido por el miedo.
Los claveles, temerosos,
se encendieron
de rojos desconcertantes.
El jardín fue un desconcierto.
Se oyó el grito de una rosa
y enloqueció el jardinero.

JUAN CERVERA SANCHÍS
México D. F. 4 octubre 2009

BARRIO CHINO

Para mi Axai, la única

En el Barrio Chino, amor,
rebosó de ti mi alma.
Mi alma de ti rebosó
en bello estado de gracia,
mientras septiembre se iba
y octubre niño llegaba.
Encendí mi celular
y te dije que te hablaba
desde el callejón nostálgico
de Dolores. La mañana
y el restaurante Shanghai
me poblaban
el corazón de ternura
y música enamorada.
Escuchaba yo tu voz
y con tu voz me extasiaba
aquella mañana única,
irrepetible y fantástica,
que quiero dejar aquí,
amor, escrita y fechada.
¡Ay Barrio Chino de México!,
donde tú y yo una mañana
reinventamos nuestras vidas
jugando con las palabras.

JUAN CERVERA SANCHIS
Barrio Chino de México D. F. 30 septiembre 2009

LA ESPINA
(canción)

La espina se le enconó,
se le enconó aquella espina
en mitad del corazón.

La espina, la espina aquella,
aquella espina de amor,
de aquel amor que, al nacer,
nada más nacer, murió.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 28 septiembre 2009

AQUEL HOMBRE
(Canción amarga)

Pidió y pidió y pidió auxilio,
auxilio en vano pidió,
y por más que pidió auxilio
nunca nadie se lo dio.
Solo entre la muchedumbre
la soledad lo cercó
y fue matando a aquel hombre
cuya voz nadie escuchó.
Pidió y pidió y pidió auxilio
desde su desolación
y jamás nunca, aquel hombre,
de los hombres, jamás nunca,
nunca jamás recibió
el auxilio que pedía
a los hombres, ya que a Dios,
aquel hombre, nunca nunca
auxilio solicitó.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 28 septiembre 2009

AQUELLA CIUDAD

Aquella ciudad de México
en que habitó Juan Cervera
Sanchís, no era una ciudad,
que aquella ciudad no era,
que no era aquella ciudad
una ciudad, que era aquella
ciudad una torre de
Babel, en sí tan babélica,
que regía el desconcierto
y la confusión en ella.
Aquella ciudad, te digo,
no tenía pies ni cabeza,
que era aquella ciudad
una sin razón extrema.
Sus dementes habitantes
rendían culto a la demencia
y en la demencia vivían
con gozosa complacencia.
Aquella ciudad de México
en donde habitó el poeta
y donde no faltó nunca
amor y poesía en su mesa.
Aquella ciudad que no
era una ciudad, que era;
que era la ciudad de México,
una locura completa.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 22 septiembre 2009

CANCIONCILLA DE LA PALABRA


Cayó la palabra al río;
calló y calló la palabra
y se hizo silencio el grito.

Cayó la palabra al agua
y un travieso pececillo
rompió la palabra en sílabas
y dijo lo que no dijo.

Cayó y cayó la palabra
en un profundo mutismo
y el agua calló y calló
y el silencio se hizo río.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 17 septiembre 2009

SIN PENAS

"Sin penas uno es nada"
Juan Ruiz Peña
Te cito de memoria, amigo mío,
pues este verso tuyo
que llevo en la memoria
me asalta esta mañana
entre una que otra lágrima.
Cierto, cierto, muy cierto,
muy verdad al desnudo:
"Sin penas uno es nada".
Somos algo, si es que somos algo,
gracias al sentimiento y a las penas;
que gracias a las penas y cuanto entrañan ellas,
Juan Ruiz Peña, amigo,
y poeta andaluz de alta y profunda voz
que cantaba en Castilla,
es como uno alcanza en realidad
a saber que está vivo.
Esta mañana, Juan,
yo que vivo, igual que tú viviste,
lejos de Andalucía y luminosamente enamorado,
hoy alcanzo a saber
que el amor y el dolor caminan juntos,
que no hay amor, amigo, sin dolor
y no hay, dolor, amigo, sin amor.
Te cito de memoria
y recuerdo tu verso esta mañana
en que mi amor herido delira de dolor
y las penas me ahogan.
Deliro, si, deliro ante lo inevitable
invocando al Creador
y pidiéndoles peras al olmo, como un niño,
contra la ortiga cruel del tiempo cruel
que arrasa nuestros sueños
sin pizca de piedad y sin misericordia.
"Sin penas uno es nada"
y sin amor, ¿acaso existiríamos?
Sin amor y dolor no sería posible la Creación
y tampoco la luz y la alegría
y mucho menos, amada mía, tú y yo.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 13 septiembre 2009

ASOMBRO

¿Qué trillonarios mundos invisibles
inexplicablemente nos rodean
cuando el labio temblante de la noche nos besa?
De repente sospecho vigilantes secretos,
ojos que nos observan, como nosotros observamos,
a través de la lente viva del microscopio,
esporas y bacterias, pues todo es mucho más de lo que vemos.
De hecho nos circunda lo incorpóreo
y es por ello que a veces mi espíritu suspenso
se queda detenido en el asombro y ora estupefacto
al descubrir, humilde, que la ciencia, nuestra ciencia,
tan hermosa y magnífica, y sin duda tan útil,
es un bastón de ciego y nada más,
que ayuda a caminar, pero no alcanza
para saciar el hambre de luz, siempre insaciable,
que inquieta nuestra sangre y, misteriosamente,
nos advierte del siempre más allá.
Es por eso que yo, al verme en el espejo de mis ojos,
se que lo que estoy viendo no soy yo
y, ante el enigma cósmico, deshojo
la rosa de mi ciego corazón
y me entrego total, en un rapto de virgen alegría,
a la reveladora y mística belleza de la noche insondable,
con mi alma vagabunda en emporio de estrellas.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 7 septiembre 2009

ABRE
(canción)

Abre puertas y balcones
a la nave azul del verso
y crece, amor, en canciones
que endulcen el universo.

No te encierres en ti mismo;
no te encierres, corazón,
explora a fondo tu abismo
hasta hallar tu salvación.

No te pierdas en la prisa,
no te pierdas, no te pierdas,
y no desdeñes la risa
ni en lo amargo te remuerdas.

Corazón, ay, corazón,
que entre latido y latido
te ilumine la ilusión
de ilusiones encendido.

Ama la luz y el aroma
y vístete de colores
y sea corazón tu idioma
el idioma de las flores.

Abre balcones y puertas,
viaja en el verso naviero
y haz que tus naves inciertas
lleguen a puerto certero.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 6 septiembre 2009

SI
(canción)

Si me miro en tu mirada
amantemente se inspira
mi mirada enamorada
y mi alma de amor transpira.

Si yo soy tú y tú eres yo
y si tú y yo respiramos,
¡oh Rosa de Jericó!,
beso a beso nos amamos.

¡Oh amor de dos fantasías¡
¡Oh amor de dos realidades!
Y de dos desarmonías
y miles de irrealidades.

Si de ser tú yo me muero
y tú de ser yo te mueres,
se une a lo que yo te quiero
lo mucho que tú me quieres.

Vivamos tú y yo, amor mío,
al igual que el ruiseñor,
y con sumo señorío
rindamos culto al amor.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 5 septiembre 2009

FOTOGRAFIA

Despiertas. Desentumeces tus extremidades.
Te bajas de la cama. Vas al baño.
Te cepillas los dientes y defecas.
Te afeitas y te bañas. Desayunas.
Te vistes. Te anudas la corbata.
Bajas las escaleras. Ruedas hacia el trabajo.
Llegas a la oficina y marcas tu tarjeta.
Te sientas frente al ordenador.
Letras. Números. Segundos y minutos.
La vida pasa. Apenas te das cuenta.
La hora del almuerzo. Un cigarrillo.
El tiempo se hace lento, pero llega
el tiempo de salir y una gota
de poesía colorea tu mente.
El día laboral toca a su fin. Ruedas hacia tu casa.
Se suceden los días, las semanas,
los meses y los años.
La vida toda es un suceso repentino
que se esfuma en la nada.
Te jubilan arrugado y neurótico,
sin ninguna ilusión de engañar
al espejo cansado de tu alma.
Los hijos han crecido y vuelan solos.
Tu mujer se ha hecho vieja y malgeniada.
Como tú. Todo son malas caras.
Estrecheces. Fatigas... Pero por fin te mueres,
¡válgame Dios, qué dicha!
Tu entierro de antemano está pagado,
se realiza sin más. El ciclo se ha cumplido.
El cementerio calla. No, no calla el cementerio.
Un gorrioncillo pía en un ciprés
por cuyo tronco sube una hilera de hormigas.
Una mosca revuela y las hojas se mueven.
Algo sucede que no encaja del todo con la muerte.
Aparece un mendigo acompañado de su perro
en la puerta del viejo camposanto
-¡qué escándalo, Dios mío,!-
y hablando de la vida nos advierte
que hay vida todavía que nadie domestica.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 24 agosto 2009

DESDE EL FONDO

Para Axaí, por siempre amada, quien volverá
a nacer el año 3010 y yo sueño que leerá este poema
descifrado ya el enigma del bosón de Higgs.

Desde el fondo del tiempo,
desde el tiempo sin fondo
escribo esta mañana,
pues quiero inventar hoy
una flor y ambarar
el espacio en que tú
imaginas que habitas.

Desde el fondo del tiempo,
desde el tiempo sin fondo,
desde el bosón de Higgs
escribo esta mañana
totalmente seguro que un buen día,
luz de materia oscura,
tus sorprendidos ojos
de enamorada amante,
vida mía, me leerán.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. , 23 agosto 2009

HAIKUS2

LA MARIA

Pobre María,
sentada en la banqueta
todos los días.

Arracimada
de criaturas hambrientas
no entiende nada.

Abre la mano
mientras reza y espera
pesos milagros.

El hambre arrecia
y la pobre María
ni se impacienta.

Aunque el recuerdo
de la tortilla sala
su pensamiento.

Y la memoria
del chile arde en su lengua
callada y rota.

Pasa la gente.
Pasa y pasa sin verla.
Indiferente.

¡Ay, la María,
arracimada de hijos
y de injusticias!

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F.. 22 agosto 2009

HAIKUS1

EL PERRO DE REFORMA

Por el Paseo
de la Reforma cruza,
alerta, un perro.

Ya en la banqueta
lanza un ronco ladrido
y nos la mienta.

No cabe duda
que es perro callejero
de malas pulgas.

Nunca sabremos
por qué cruzó Reforma
su cuerpo hambriento.

No tiene nombre,
es mezcla de mil vergas
en contracolpes.

Sólo Dios sabe
que instinto lo conduce
hacia adelante.

Por el momento
ha salvado su perra
vida. ¡Qué bueno!

Después, ¡quién sabe!.
Tan fácil es hallar
muerte en la calle.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 22 Agosto 2009

LUZ DEL SOL

Canta la luz del sol, y sonríe, entre tus manos
jugando con sus sueños de oro en rama.
La luz del sol, y el Sol, tuvieron sus días niños
y sus lunas de miel y sus planetas de agua,
verdiazules,
como tú y como yo, ¡oh amada mía!
No siempre el pensamiento tejió penas,
peinó filosofías desoladas y se enredó en sí mismo.
Todos, alguna vez, como el Sol, fuimos acción radiante
y, sin sentido alguno del ahorro, despilfarramos gracias
arrojando sin más y porque sí nuestra fortuna al viento,
inundando los montes y los prados de flores y de alas
y llenando, las tardes sin escuela,
de par en par abiertas al gozo y la poesía de estar vivos,
de niños el paisaje,
con la ilusión sin fin de que la libertad no es ningún imposible.
¡Oh, sí, amadísima amada, por siempre amada y mía!,
no olvides, nunca olvides, no vayas a olvidar
que la alegre y graciosa luz del sol
canta y canta, y sonríe, entre tus suaves manos,
jugando con sus sueños de oro en rama,
en tanto que tú y yo, vida mía, retornamos
a nacer nuevamente
con las lluvias de mayo.

.

JUAN CERVERA SANCHIS

México D. F. 2 de mayo 2007

EL SUEÑO

Para el poeta Alfredo Gutiérrez y Falcón,
muerto en Barranca Honda, Morelos, esta madrugada
-primero de enero 1996-.

Es sueño el sueño en su soñante huída,
tratando inútilmente de escapar
de las redes del sueño, para hallar
la hiperlúcida puerta de salida.

El sueño inexplicable de la vida
que sueña -desvelado- despertar
y, una vez y otra vez, va de un soñar
a otro soñar, sangrando por la herida.


El sueño que soñando testifica
que lo diáfano, igual que lo indistinto
-soñar o no soñar-, es fantasía.

Que el sueño de la vida en nada explica,
enredado en su propio laberinto,
el sueño de la muerte que lo guía.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 1 enero 1996

GAVIOTA LOCA

Canción para ser cantada por una niña bellamente loca


Gaviota loca
que vuelas y vuelas
besando las olas,
¡quién como tú fuera!,
gaviota loca,
bellamente libre,
libremente bella,
bellamente loca,
locamente bella
al ritmo del mar
y de las estrellas.
Viéndote volar,
Gaviota loca,
mis sueños de arena
y de blanca espuma
envidian tus alas
desde mis cadenas.
Gaviota loca,
loca, loca, loca,
que vuelas y vuelas
bordando en el cielo
ilusiones nuevas.
Viéndote imagino
que soy como tú,
gaviota loca,
una niña loca
que hoy no fue a la escuela
y vuela volando
y volando vuela
ya por siempre libre,
ya por siempre ella.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 2008

SE PUDRIRÁ MI CUERPO


Se pudrirá mi cuerpo
y cantará mi carne en las raíces
del geranio y la hortensia.

Que nadie llame muerte a tal milagro.

Se pudrirá mi cuerpo;
retornarán mis calcios
amantemente al jugo y al color
de la mora y la rosa.

No llames defunción a lo que es génesis
por más que algún galeno lo rubrique.

Se pudrirá mi cuerpo,
en comunión sagrada con la tierra,
y volverá a ser pan crujiente y virgen.

Alguien lo morderá, quizás tus dientes,
tras cantar con el trigo,
y soñar con la harina y el molino,
la canción de la vida.

Se pudrirá mi cuerpo
y será, simplemente, amasado de nuevo
por el tahonero cósmico.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 24 julio 2009

SI DIGO QUE SOY DIOS

Si digo que soy Dios,
tú misma,
mi tierna compañera de almohada,
querrás matarme a palos por sacrílego.
En la sala, en el baño, en la cocina
me saldrán enemigos furibundos
con tijeras, cuchillos, tenedores.

Si digo que soy Dios
en la calle, en el Metro,
en el cybercafé y en la oficina,
mis amigos
se soltarán riendo a carcajadas
y dirán que ando loco.

Si digo que soy Dios
nadie podrá evitar
que el sol salga a la hora acostumbrada;
que los pájaros canten y que el agua de lluvia
lave las cristaleras de tu casa.

Si digo que soy Dios
continuará girando nuestro planeta niño
y la mar, siempre bella, no cesará
de inventar playas blancas,
islas verdes y barcos amarillos.

Si digo que soy Dios,
el tiempo,
ante una humeante taza de café,
se hará espacio y poema.
Si digo que soy Dios es que soy Dios,
como la hoja es hoja,
como la luz es luz y el aire es aire;
y ya no pienses más,
si digo que soy Dios,
cuando me veas,
en reducir mi voz a manicomio.

Si digo que soy Dios
es porque soy
lo que soy sin más y como digo.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 20 julio 2009

EL HUÉRFANO DE DIOS

El huérfano de Dios viajaba solo
en el tren de los tristes.
Ya no tenía interés en el paisaje.
Menos en sus distantes
y absortos compañeros de viaje.
Viendo hacia dentro iba de su vida sin vida
y cargado de adioses.
No volverían las rosas a los niños jardines
que aromaron su infancia.
El huérfano de Dios veía pasar andenes y estaciones,
pueblos abandonados y ríos secos;
puentes rotos y mudos cementerios.
Mordían los calendarios
los segundos amargos del milenio.
Y la poesía, ¿dónde la poesía?,
se preguntaba el huérfano de Dios.
Un mundo sin poesía lo cercaba.
El huérfano de Dios
pensaba en el suicidio asqueado del mundo.
Seguía, sin embargo, el huérfano de Dios,
a pesar de su vida ya sin vida,
rindiendo culto amante a la luz de la vida.
Fue por eso que el huérfano de Dios
y, además, de los hombres,
volvió a ver el paisaje
desde el tren de los tristes
y habló con la muchacha
que absorta iba a su lado:
"No creas que estoy loco,
aún me atrevo a creer que la poesía
viaja con nosotros
y que no somos huérfanos del todo."
No entendió la muchacha,
y eso ya no importó.

El huérfano de Dios
supo que no era huérfano,
vestido de invisibles
e infinitas y bellas compañías.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 19 julio 2009

YO
(autorretrato)

Sol que llama a llama grita.
Tierra que medita y calla.
Agua que sufre y que llora.
Aire que suspira y canta.
Ése y no otro soy yo.
Ése que sueña y que ama.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 13 Julio 2009

COME MIERDA

Come mierda, hijo mío, come mierda.
Oye y ve noticiarios en la televisión.
Ve el partido de fútbol del momento.
Navega en Internet y chatea a lo idiota,
Lee el último best seller.
Conviértete en un fan ciego y sumiso.
Cree en el líder de turno y participa,
como un feliz borrego,
en las vanas protestas callejeras;
consume coca cola
y grita a lo cretino:
"¡El pueblo unido jamás será vencido!"
Atiborra tu mente de inmunda propaganda
y destruye tu cuerpo a golpes de basura.

Come mierda, hijo mío, come mierda
y oye a esa caterva de sofistas
que hablan de política, deportes y espectáculos
y se jactan de ser especialistas,
con extremo cinismo,
mientras babean mentiras al granel
en los míseros medios, sin remedio,
de incomunicación
y total y absoluta confusión.
Oye a esos mercenarios en parvada
y al servicio de la voracidad
sin freno de sus amos.
No pienses, no, no pienses. No analices.
Acepta y calla y no trates de ver
ni de oír, menos de cuestionar,
a los depredadores: Curitas pederastas.
Diputadas putísimas. Alcaldes ladronzuelos.
Banqueros ladroncísimos.
Ministros, presidentes...y etcéteras y etcéteras.
Oh, mundo, mundo, mundo,
nuestro mundo, tan nuestro,
tan balón de fútbol, tan raqueta y volante,
tan bota y policía,
tan dado a presumir el uniforme,
tan poco confiable, tan chivato y culero.

Come mierda, hijo mío, come mierda,
que si de mierda hablamos
testificando estamos la abundancia
y aquí, sin objeción alguna, no caeremos
en el pozo sin fondo
de la turbia y podrida verborrea.

Oh siglo XXI, que mal, que mal comienzas.
Eres en realidad igual, y aún peor,
de cabrón, que lo fuera
el brutal y sangriento siglo XX.
No nos hagamos, no, ilusiones contigo.
Polvos de aquellos lodos son tus polvos.
Ráscate un huevo hijo
y de una vez por todas
deja ya de creer en las Hadas Madrinas
y en las brujas y sus raudas escobas.

Come mierda, hijo mío, come mierda,
pues por más que imagines
que comes pastelillos, como María Antonieta,
lo tuyo ya es la mierda desbordada
por este miserable, aunque engreído,
siglo niño de teta,
que, al iniciar apenas sus indecisos pasos,
ya da pena de anciano desdentado
y hambriento archimamón.

Come mierda, hijo mío, come mierda.
Cree en los publicistas.
Baila al son que te toquen.
Doblégate ante Hollywood
y sus pobres estrellas de frágil celuloide.
Ríndele culto al culo del negro que quería
y quería, a toda costa, ¡pobrecito!, ser blanco;
y a la vieja Mamona, ¡mamonsísima!,
de las flácidas ubres, bésale los pezones.

Ten tus dioses de mierda,
tus deidades de trapo, impulsadas
por el dólar, la mota y otras yerbas;
ahógate en la mierda hasta el hartazgo
y aligera tu lenta digestión
con una cucharada de espeso carbonato.

Mierda, mierda y más mierda.
Come y come hijo mío, come mierda
y es probable que llegues al senado
y aún a lo más alto de lo bajo:
el poder, el poder, el poder,
¡el poder sin medida!,
que todo lo aniquila y envenena.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 2 de julio 2009

SUEÑAN

Sueñan mis sueños que sueñan
que no quieren despertar.
Mis sueños sueñan que sueñan
que sólo quieren soñar.

Sueñan y sueñan mis sueños
heridos de realidad
por la realidad del sueño
y el sueño de lo irreal.

Que mis sueños sueñan sueños
que de sueño en sueño van,
sueña que sueña soñando
sueños de nunca acabar.

Que mi madre y que mi padre
fueron un sueño fugaz
y yo soy un breve sueño
sediento de eternidad.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F.,24 junio 2009

JARDÍN DEL ARTE

En el Jardín del Arte pienso en ti.
Revivo enamorado de tu ensueño,
cada vez más real en los recintos
fieles de mi memoria.
En el Jardín del Arte recuerdo ensimismado
los besos que nos dimos
en aquel tiempo luz,
en que nuestra pobreza,
vista hoy y a distancia, me parece
que fue una gran riqueza.
¡Qué ricos de ilusiones éramos, amor mío,
en aquel tiempo en que tú me invitabas
a unos huevos rancheros
en aquel humildísimo restorán
de Villalogín que llamábamos,
pues no tenía nombre, "La Viejita".
Sí, el restorán de "La Viejita",
en honor de aquella mujer de pelo blanco
que siempre nos servía sonriéndonos
y sumamente amable.

En el Jardín del Arte esta mañana,
cuarenta años después de todo aquello,
me siento en una banca y rememoro
los crepúsculos en que tú y yo
en una de estas bancas
nos besábamos tomados de la mano
y soñando venturosos futuros.
Creíamos entonces en el feliz futuro.
De verdad de verdad que me estremezco
en el Jardín del Arte
mientras digo tu nombre y me traslado
contigo a aquellos tiempos
que ya no volverán y, sin embargo,
vuelven, retornan a mi imaginación
y dan radiantes alas a mis sueños ensueños,
soñando, amando en ti y contigo
los días, las tardes, los crepúsculo,
las noches... Aquellas noches nuestras
y tan nuestras que siguen siendo nuestras.


En el Jardín del Arte esta mañana
activé mi pequeño celular,
y te llamé y te dije:
"Te hablo, amor mío, desde el Jardín del Arte"
y recordamos juntos nuestras cenas,
aquellas cenas nuestras
que no iban más allá
de unos huevos rancheros y un refresco
que nos servía aquella diligente
viejita inolvidable.
Hablamos un instante y volvimos
a reinventar la vida desde el Jardín del Arte,
aquella vida nuestra loca y enamorada,
que sigue siendo vida enamorada y loca.

Pensando en nuestras vidas
contemplo las hermosas palmeras
que en el Jardín del Arte
se pueblan de pequeños y alegres gorriones
al tiempo que las tórtolas
picotean a la sombra de los fresnos.
Yo cuento días y noches,
nubes y estrellas cuento
en el Jardín del Arte y pienso y pienso en ti,
en mí, en nosotros pienso.
La vida mientras tanto prosigue su camino
y en el Jardín del Arte esta mañana
me visto de domingo y hablo a todo color
con los pintores pensando siempre en ti,
ya que yo vivo en ti y por ti, vida mía,
y me recreo en los puentes colgantes del recuerdo.

Regreso a aquellos años en que el pasado siglo
tenía por delante décadas de ilusiones
y tú y yo cultivábamos jardines interiores
y éramos un emporio de caricias
en el Jardín del Arte,
y cenar unos huevos rancheros
era más que un banquete delicioso,
pues era una delicia, amada amiga mía,
caminar al azar por cualquier calle
o sentarse, ¡qué simple y qué precioso!,
en una humilde banca del siempre acogedor
Jardín del Arte de la Ciudad de México.
Este Jardín del Arte, tan nuestro y tan querido
que, como ayer, hoy día, esta mañana,
es el fehaciente y alto y hondo
y bello testimonio, oh, amor mío,
de que el amor nos guía,
de que el amor es arte, luz y vida,
y es jardín el amor
y nosotros perpetuos y amantes jardineros.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 14 junio 2009.

CANCIÓN DEL QUE NO PODÍA MORIR

Hoy no me puedo morir;
que no me puedo morir.
¿Mañana?
Mañana no sé si sí.
No sé si sí. No lo sé.

Hoy, hoy, hoy, hoy.
Hoy no me puedo morir,
y es por ti
y es, amor, porque tú vives
y sin mí,
sin mi tú,
tú sin mí,
sufrirías hasta el extremo
del sufrir.

Hoy, hoy, hoy, hoy.
Hoy, ¡ay!, que amanecí
inclinado hacia el suicidio
y cansado de vivir
sé, porque sé que te amo,
que no me puedo morir.
Hoy, hoy, hoy, hoy.
Hoy...¡a vivir!

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 9 junio 2009

FIN

Terminaban entonces con un beso,
con un beso de amor, se suponía,
las películas románticas
y, tras el beso, se podía leer
una palabra: FIN.
De inmediato, nosotros,
no poníamos de pie y salíamos
de la sala del cine pensando
que serían muy felices
para siempre los buenos.
Tardamos algún tiempo en entender
que las actrices y los actores
simplemente fingían.
Nos engañaban, sí, nos engañaban
como cualquier político en campaña
o astuto comerciante.
Dejamos de ir al cine y preferimos
escuchar las mentiras que nuestra mentirosa
y no fiable especie intercambia a diario
entre sí en todas partes,
aunque conscientes ya que nadie en absoluto
jamás podrá evitar que la verdad lo alcance
y el fin sea un fin sin cuento
y sin beso. Un fin sin fin,
o un fin, cuyo único fin,
sea en fin el gran principio
que todo fin entraña.
No hay pues más que decir.
Nadie se llame a engaño.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 8 junio 2008

PASÉ

Para Axaí, la única

Pasé frente a la que fue
un día casa de tu abuela
y de aquella casa, hoy,
ya no queda
mas que esa fotografía,
amarillenta,
que guardas tú, como quien,
con veneración extrema,
guarda una amada reliquia.

Pasé y me invadió la pena
y lloré y lloré por dentro
y por fuera,
rememorando aquel patio,
con macetas,
en donde jugabas tú,
entre rosas y azucenas
y en flor de ilusiones niñas,
mientras sonreía tu abuela
y tu corazón latía
al ritmo de la inocencia.

Pasé frente a la que fue
un día casa de tu abuela.
Pasé y al pasar sentí
que me ahogaba de tristeza
y para no ahogarme, amor,
urdí este breve poema.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 7 Junio 2009

VACAS AZULES

Vacas azules y praderas blancas.
¿Quién dijo cielo verde y nubes rosas?

Pensando en ti acaricio el horizonte
y un libro semiabierto
me invita a la lectura de versos musicales,
aún no escritos, del siglo XXII.
Los amigos perdidos de mi infancia
se ríen de mí y afirman que soy un pobre loco.

Vacas azules y praderas blancas.
¿Quién dijo cielo verde y nubes rosas?

Pensando en ti retorno al caudaloso río
de tus jugosos besos y nado envuelto en luz
hacia tu orilla de tierna y fina arena enamorante
y enamoradamente enamorada.

Vacas azules y praderas blancas.
¿Quién dijo cielo verde y nubes rosas?

Pensando en ti la vida en pleno canta
por las sonantes huellas de mis dedos
eternamente jóvenes y el futuro es presente,
y el hoy y el ayer se unen en el mañana
y yo, que ya soy tú, me integro totalmente
al padre sol y soy contigo sol, y somos sol.

Vacas azules y praderas blancas.
¿Quién dijo cielo verde y nubes rosas?

Sin duda que fue el loco que soy yo,
al tiempo que la loca que eres tú
sencilla y locamente sonreía.


JUAN CERVERA SANCHIS
21 mayo 2009. México D. F.

AY NIÑA BONITA
(Canción para ser cantada en los colegios de monjas
y en las casas de putas)

Bozal y cadena,
cadena y bozal.

Ay, niña bonita,
por fiero que sea
se la domadora
de ese amante fiero
que el sueño te quita;
que te quita el sueño,
y, si te descuidas,
la alegría y la vida.

Cadena y bozal,
bozal y cadena.

Ay niña bonita,
nunca, nunca, por Dios, tú permitas
ser la pertenencia
de uno de tantos machos trogloditas.

Bozal y cadena,
cadena y bozal.

Ay niña bonita,
la vida no es vida,
no lo olvides nunca,
jamás nunca, nunca y nunca jamás,
ay niña bonita,
si alguien nos enjaula
y nos roba el aire de la libertad.

Bozal y cadena,
cadena y bozal


JUAN CERVERA SANCHIS
16 Mayo 2009/ 23. D. F. México

ENREDADO

Enredado entre los dedos
de mi mano
derecha, un rayo de sol
se rompía en múltiples rayos.
¿Será que el sol es un sueño
del amor enamorado?
¿Será que tú, yo y el sol
somos tres unos fantásticos
de la amante trinidad?
¿Será acaso
que tú y yo somos el sueño
de un niño sol desvelado?

Se rompía, se rompía;
se rompía en múltiples rayos,
un rayo de sol,
en los dedos de mi mano
derecha, envuelta en caricias
de un sueño transubstanciado.

JUAN CERVERA SANCHIS
14 mayo 2009 México D. F.

NO SÉ

No sé qué hacer, no lo sé.
No sé qué hacer con mi sombra.
De veras no sé qué hacer.
Por favor, si alguien lo sabe,
si alguien lo llega a saber
le ruego que me lo diga
y me aclare de una vez
por qué y para qué, mi sombra,
queriendo yo o sin querer,
a donde quiera que voy
con ella, que a un tiempo es él,
e de ir a todas partes
rendido ante su pode
r.

JUAN CERVERA SANCHIS
Miércoles 13 mayo 2009. México D. F.

LA DICHA DE CREER

Me ha dado por creer
en todo lo increíble,
en todo lo imposible
y en cuanto nunca ha sido
y nunca habrá de ser.

Creo en lo que nadie cree
por el sencillo gusto de creer
en lo que nadie cree,
y creo en lo que creo con absoluta fe.

JUAN CERVERA SANCHIS
11 mayo 2009. Ciudad de México.

2 DECIMAS 2

1

Confundido y errabundo
recorro este mundo aciago
y víctima de su estrago
en la miseria me hundo.
¿Cómo entender este mundo
en galopante ruina,
lleno de gente mezquina
y sobrado de dolor,
mientras la ausencia de amor
nos asalta en cada esquina ?.

2

¿Quién aplastó la esperanza
con bota de doble suela?
Hoy ya nada nos consuela.
Hoy apenas nos alcanza
para la desesperanza
y el constante desconfío
junto al golpe seco y frío
y el angustioso sentir
de que, lo que ha de venir,
será mucho más sombrío.

JUAN CERVERA SANCHIS
Tomado de su OBRA POÉTICA
(1986-2003) Tomo II
Páginas 2001 y 2002
ASOCIACIÓN CULTURAL BOHODON

CANCIONES

ERA...

Era un día como el mar
y la palabra tritón
desnudó mi soledad.

Era un día como el sol
y la palabra horizonte
se enredó en mi corazón.

Era un día como el aire
y la palabra paloma
aleteó por mi sangre.

Era un día enamorado
de la noche por venir
y del sueño de los pájaros.

Era un día, era aquel día
en que el ciego que yo fui
descubrió al fin que veía.

ARBOL

En la aldea de mis ojos
los árboles no son verdes
que son de armiño y de oro.

HIGUERA

A la sombra de una higuera
se detuvo el caminante
bajo el ascua de la siesta
y entre rezos de agua dulce
Dios iluminó su lengua.

CANCIÓN DEL SETEFILLANO

Recuerdo los ojos negros
de Setefilla García
y la tarde de su muerte
tan negra y por siempre mía.

OTRA VEZ

Otra vez castañetea
en el almiar la cigüeña,
bajo la noche de julio,
contando rojas estrellas.

Otra vez van mis instintos,
como galgos sin cabeza,
tras las liebre de la noche
cachonda de luna llena.

PRIMAVERA

Las acacias se poblaban
de jilgueros amarillos
y las ramas del deseo
verdecían el infinito.
Mi carne en celo y en vuelo
levantaba tu vestido
y el tiempo, torre de alcohol,
embriagaba mis sentidos.

VERDAD

Se morirá Juan Cervera
Sanchís, y la vida
y la vida, ¡ya sin él!,
será mil veces más vida.

JUAN CERVERA SANCHIS
30 ABRIL 2009. Ciudad de México.

LLORA

Llora la luz,
llora y llora la luz.
Llora la luz envuelta en sombras.
Envuelta en sombras la luz llora.
Llora y llora la luz.
Llora la luz lágrimas como soles
y soles como lágrimas.
Sabe y sabe la luz que nació ciega.
La luz, nunca jamás,
podrá verse a sí misma.
Llora y llora la luz porque está viva,
y cuanto vive llora,
ya que la vida es llanto
y luz huyendo,
instante tras instante,
de sí misma.

JUAN CERVERA SANCHIS
29 ABRIL 2009. Ciudad de México

DËCIMA

No al Todo, a la Nada escribo
mi décima peregrina
y humanal, nunca divina;
al tiempo que me desvivo.
Humanidad en derribo
hallo en la Nada, alta ciencia,
lo esencial de tu presencia
y cuanto hay que saber
de este doloroso ser
siempre en guerra con su esencia.

JUAN CERVERA SANCHIS
29 abril 2009. CIUDAD DE MËXICO

AL TIEMPO

Al tiempo, mi vida, al tiempo
que no hay tiempo que perder;
que yo ya perdí mi tiempo
y no hay tiempo en que creer.
Creí en el tiempo hace tiempo
y en el tiempo tuve fe,
pero descubrí que el tiempo
como yo ignora quién es.
Que el tiempo me inventó a mí
y al tiempo yo lo inventé;
que inventamos yo y el tiempo
mil mentiras de papel.
Que yo y el tiempo inventamos,
justo al tiempo de nacer,
la muerte, ese otro tiempo
del que nadie ha de volver.
Que el tiempo sabe que el tiempo
nunca sabrá quien es él
y yo no sabré jamás,
si es que hay algo que saber,
quién soy yo, si es que yo soy
este que imagino ser.


JUAN CERVERA SANCHIS
27 ABRIL 2009. México D. F.

MALVAS

Quiero cantar a las malvas
comunes de la cuneta;
a las malvas, sí, a las malvas
que nadie planta en macetas.
Sea yo cantor de las malvas,
a mi española manera,
en octosílabos versos
y elemental transparencia.
Que por ser la malva, malva,
es yerba, la malva, buena;
que los pájaros lo saben
y de malvas se alimentan.
Que aunque las piedras lo ignoren
las malvas hablan y sueñan
y son ellas musicales
lo mismo que las estrellas.
La música de las malvas
bordea las carreteras,
y aunque sólo el sol la escucha
y los coches la desdeñan,
la música de las malvas
embellece las cunetas;
que las malvas, por ser malvas,
son muy bellas;
que son las malvas bellísimas
por ser simplemente ellas;
aunque en patios y balcones
las malvas nunca aparezcan
y no se le ocurra a nadie
plantarlas nunca en macetas.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 26 Abril 2009

SI NO PUEDO...

Si no puedo hacer milagros,
si no puedo,
¿qué hago aquí?
¿qué hago yo aquí?
¿Qué hago yo aquí si no puedo?
Si no puedo devolverle
la vida, ¡ay, vida mía!,
a mis muertos!
Esta infinita impotencia
agobia mi pensamiento,
me vuelve loco y me ahoga
en un sollozo de fuego
ante la cruel realidad
de saber
que no puedo, que no puedo,
que no puedo,
vida mía, que no puedo
devolverle
a mis muertos,
¡la vida!,
¡¡que no puedo!! ¡¡¡que no puedo!!!

JUAN CERVERA SANCHIS
26 ABRIL 2009. Ciudad de México.

SOMBRAS

Por las sombras acunada
una hebra de poesía
se enredaba en sueños niños
entre niñas fantasías.
Acunada por las sombras
se dormía
un hilo de sol sonámbulo
en la aguja de la vida.
Con la vida de la aguja,
la rosa del mediodía,
aromaba la memoria
del olvido y descosía
recuerdos de viejas sombras
entre sombras desvividas.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D.F., 24 abril 2009

TODO

Todo al tiempo que termina
termina por comenzar
y todo lo que comienza
comienza por terminar.
La vida anuncia la muerte
y la muerte, ¡gran verdad!,
apenas, sin vuelta de hoja,
vuelve la vida anunciar.
Todo comienza y termina
a la par.
Todos estamos inmersos
en la transitoriedad.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 24 abril 2009

CRÍSPULA

Necrópolis de Carmona,
donde yo soñé con Críspula
y me enamoré de Roma.

¿Cómo era Críspula, ¡Dios!?
Sacerdotisa era ella
y bella como una flor.

Tenía diecisiete años
cuando Críspula murió
y faltaban veinte siglos
para que naciera yo.

Necrópolis de Carmona
donde compartí con Críspula
mi adolescencia ilusoria.

¡Críspula!, ¡Críspula!, ¡Críspula!
¡Necrópolis de Carmona!

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 19 Abril 2009

CANTO A MI ABUELA

1
El dedal y la tijera,
la aguja y el alfiler
y las gafas de mi abuela.
2
¡Ay aquella abuela mía
a la que yo conocí
tan sólo en fotografía!
3
Aquella adorada abuela
que murió sin sospechar
que tendría un nieto poeta.
4
Fue ella una campesina
que sabía más que nadie
de trigales y de espigas.
5
Cantarle quiero a mi abuela,
lavandera ella acuciosa
y envidiable cocinera.
6
Que fue mi abuela una madre
de familia numerosa
que nadie escuchó quejarse.
7
Que reverenció mi abuela
la alegría y el amor,
el esfuerzo y la paciencia.
8
Nunca imaginó mi abuela,
que yo vendría a este mundo
a reverenciarla a ella.
9
Que mi abuela en realidad
fue una bella fantasía
que tan sólo supo amar.
10
Que amó mi abuela al extremo
de amar a los no nacidos
como yo, su amado nieto.
11
Porque mi abuela, según
solía contarme mi madre,
era un emporio de luz.
12
Una luz que todavía
sigue alumbrándome a mí
más de noche que de día.
13
Que de noche, estando solo,
al recordar a mi madre
mi abuela brilla en mis ojos.
14
Aquella abuela tan mía
que conocí únicamente
en una fotografía.
15
Mi abuela, ay, mi abuela
tan viva en mi corazón
y tan dulce en mi cabeza.
16
Que pienso en ella y me endulzo
de dulces y vivas lágrimas
y veo de otro modo el mundo.
17
Veo un mundo donde el amor
cabe en el mundo y lo llena
a rebosar de ilusión.
18
Que era una ilusión mi abuela,
una ilusión que encendía
el mundo de cosas bellas.
19
Mi abuela, ay, sí, mi abuela,
aquella abuela tan mía
que vive en mi y me alimenta.
Y 20
Que ser nieto de mi abuela
y ser hijo de mi madre
es mi mayor recompensa
.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F.4 de Abril 2009

HABLAN

Hablan y hablan de todo,
cual si en verdad supieran.
Nada saben de nada,
pero hablan y hablan
y, en el bla bla perdidos,
no se cansan de presumir de sabios.
Son enfermos mentales.
Diminutos cerebros, lenguas largas.
Invaden los estadios
y así los auditorios, los teatros,
los bares, los cines, los cafés
y las peluquerías.
Nunca faltan, pues sobran,
en las plazas de toros.
Hablan, hablan y habla, Pontifican
vía Internet y líneas telefónicas,
no se diga en la T. V. y la radio,
y despotrican en revistas, periódicos,
pasquines. Incluso escriben libros.
Medran en los senados y no faltan
en las más renombradas academias.
Hijos de la ignorancia más supina
presumen de saber a sordos gritos
y, por supuesto, ciegos.
Ciegos y sordos hablan, hablan, hablan
y hablan a borbotones.
Mueven y mueven, ¡mueve!,
sus nerviosas y más que torpes manos.
Gastan, gastan y gastan, como locos, saliva.
Hay que observar y ver
a esta indestructible plaga de merolicos.
Hay que reconocer que son muy divertidos
por más que finalmente acaben aburriéndonos.
Hablan, hablan y hablan,
hablan y hablan de todo,
¡cual si supieran algo!.
Ellos no saben nada de nada,
pues para no saber
ni siquiera sospechan que son grandes idiotas,
por más que todos ellos, eso sí,
tengan derecho al voto
y ayuden a que otro gran idiota
se maree de poder y se convierta
en Señor Presidente,
esa dudosa y rara fantasía,
desde donde se habla, habla y habla,
y rara vez se manda.
¡Oh, mundo en que morimos
sin advertirlo apenas!
¡Oh mundo en que flotamos
en el bla bla continuo y entre los hilos-trampas
de nuestras adorables y queridas falacias!
En realidad no somos más que una gran falacia,
un espejismo, un negro hoyo sin fondo
de dobleces sin fondo.
El caso es pues hablar, hablar y hablar
y mantener en alto nuestra particular
y muy soberbia Torre de Babel,
donde todas las lenguas
se hablan entre sí sin entenderse
y blablean y babean y se enredan
en el bla bla absoluto,
en ese bla bla bla
que es nuestra humanidad,
que somos, ay, tú y yo, todos nosotros,
con cada uno y todos de nuestros antifaces.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 2 Abril 2009

CEMENTERIO

Con tantos amigos muertos,
sin saber por qué ni cómo,
yo tengo mi cementerio.

Tengo un cementerio yo
con rosales y cipreses
dentro de mi corazón.

Con tantos muertos amigos
tengo un cementerio yo
de entrañables muertos vivos.

Que no están muertos mis muertos,
que mis muertos están vivos
y yo converso con ellos.

La muerte no es más que vida
y son vida mis amigos
que de vida me iluminan.

Que no hay en mi cementerio
epitafios,cruces, lápidas;
que hay preciosos sentimientos.

Que hay sabiduría y silencio;
que hay tiempo ajeno a la prisa
y espacio para el ensueño.

Que en mi cementerio habitan,
con tantos amigos muertos,
el amor y la poesía.


JUAN CERVERA SANCH1S México D, F,, 26 marzo 2009

UN HOMBRE

Un hombre al borde
de la nada
en vano espera comprensión
de los hombres.
¿Soy ese hombre yo?
¿Eres tú ese hombre?
Nosotros somos, sí,
¡oh, amiga mía!
Mi sombra y yo, vagando
a la deriva.
La irremediable voz
de la verdad
me agobia.
El vacío del dólar,
la irrealidad del euro.

Un hombre al borde
de la nada,
¡yo!,
aún cree en la poesía
y en el amor.
Dios mío, ¿cómo es posible?
¿Cómo es posible, sí,
cuando tú ya
no crees en ti mismo,
y aún menos en el hombre,
tu gran obra fallida?
Son posibles de súbito
todos los imposibles
si el canto nos asiste,
y a mí me asiste el canto
por más que viva y muera
al borde de la nada,
esperando, esperando
en vano que los hombres
me comprendan y compartan conmigo
la luz de la poesía
y el salvador amor que todo lo enaltece
y es la razón real de nuestras vidas.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F.,19-03-09 Primavera 2009

¿QUÉ ME PASA?

¿Qué me pasa? ¿Qué me pasa?
¿He nacido? ¿Aún no nací?
No sé que me está pasando.
No sé sí cerrar o abrir.

Puertas, ventanas, balcones...
Me muero de sin sentir.
De sentir me estoy muriendo
y de morir sin morir.

No sé, No sé que me pasa.
¿Estoy o no estoy aquí?
Ando mirando sin ver
y viviendo sin vivir.

Vivo muerto y muerto vivo
y todo, amor mío, por ti.
¿Qué me pasa? ¿Qué me pasa?
¿Qué me está pasando a mí?

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., Jueves 19 marzo 2009

CANTAR

Nunca tuve lo que quise.
Nunca quise lo que tuve.
Nunca, nunca, nunca, nunca
viajé al aire de tu nube
y jamás nunca jamás
me embriagué de tu perfume.
Vagué siempre por los llanos,
jamás habité en las cumbres.

JUAN CERVERA SANCHIS
15 marzo 2009. México D. F.

TABERNA AMARILLA

Hay un pueblo allá en el Sur
donde hay todavía;
donde todavía hay
una taberna amarilla.
Allá en el Sur hay un pueblo
en donde mi juventud,
todavía,
se embriaga de alegría
y le habla al vino de tú,
al vino y a la poesía.
Un pueblo hay,
hay un pueblo
y una taberna amarilla
en mi imaginación
de repente enfebrecida,
y, en la taberna amarilla,
hay un rincón, una mesa,
cuatro copas, cuatro sillas
y, todavía, cuatro amigos
que se reúnen y hablan
de las cosas de la vida;
de esas cosas
que nos pasan cada día.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 13 marzo 2009

CREENCIAS

¿En qué creen los gorriones?
Creen en los granos de trigo
y desconfían del hombre.

¿En qué creen los gorriones?
Creen en el agua de lluvia,
en las nubes y en los bosques.

En sus alas y en sus picos
creen y creen los gorriones.

¿En qué creo yo? ¿En qué creo?
Yo quiero a veces creer
en el hombre
y, desde niño, he creído
en Dios, ¡y en los gorriones!

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 11 marzo 2009

LA TRISTEZA

Que la tristeza es tan mía
como es mía,
arte y ciencia del milagro,
la alegría.

Que es tan mía la tristeza,
día con día,
que no hay día
y no hay noche
que la tristeza no siga
empecinada mis pasos;
que no siga la tristeza
haciéndome compañía.

Que es mi vida la tristeza,
que es la tristeza mi vida
y tú, mi amante tristeza,
eres mi única alegría.
Tú, tan triste
o más triste que mi vida
y tu vida;
pero contra mi tristeza,
y tu tristeza,
surge a veces una chispa
de indescifrable energía
y nuestros cuerpos se abrazan,
¡y se abrasan!,
y por un instante arden,
¡ay mi tristeza
tan mía
y tan tuya¡,
en la ardiente contralágrima
de la fugaz alegría.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. Domingo 8 marzo 2009

SE VIVE COMO SE PUEDE
Homenaje a Juan Soca, Cabra, Córdoba, 1890-1971

Nadie vive como quiere.
Se vive, si es que se vive,
Juan Soca, como se puede.

Se muere como se nace,
"se nace como se muere".
Que nadie, amigo, se engañe.

Que tú, Juan Soca, sabías,
que si algo nos sobrevive
es el canto y la poesía.

Que en Cabra tú no estás muerto;
que en Cabra, Juan Soca, amigo,
está vivo tu recuerdo.

Juan amigo, ese recuerdo
que, con tu poesía, me trae
la luz de Cabra hasta México.

Que tú, Juan, pasión suprema,
"con razón y sin razón"
el corazón nos entregas.

Que eras, eres y serás,
Juan Soca, un ejemplo vivo
de tu noble humanidad.

Que eres tú y es tu poesía.
Juan Soca, intensa emoción
y honda voz de Andalucía.

Desde México, Juan Soca,
mi corazón viaja a Cabra
y de Cabra se enamora.

Que en Cabra, Juan Soca, tú
estás más vivo que nunca
en sus calles y en su luz.

Que eres luz de Cabra, Juan;
que eres aire, Juan, de Cabra
y agua eres, vino y pan.

Se vive, Juan, sí, se vive
y se muere, ¡qué remedio!
Mas por fortuna se escribe.

Qué bien, Juan, que tu escribías.
Qué bien, Juan Soca, qué bien
que nos quedó tu poesía.

Esa tu poesía, tan nuestra,
que a golpes de corazón
nos ilumina y alienta.


JUAN CERVERA SANCHIS

México D. F., sábado 7 de marzo 2009

COPLAS PARA EL OLVIDO

1
Al ruiseñor, con el fin
de que cantara mejor,
alguien le sacó los ojos.
¡Qué ciega es la admiración!
2
En el vuelo de la mosca
hay tanta sabiduría
que mi ignorancia se agranda
mientras sus alas rebrillan.
3
Demonios, ¡ay!, mis demonios.
Demonios que no me dejan
vivir mis sueños arcángeles
en la paz que yo quisiera.
4
Con la mujer invisible
se acostaba cada noche
y el amor, para aquel loco,
tenía placeres sin nombre.
5
Quien toca el amor lo pierde,
que el amor es intocable.
No hay que tocar el amor
ni siquiera con el aire.
6
Entre los amigos míos,
de mi mayor confianza,
están mi sombra y mi perro,
el silencio y la esperanza.
7
El tren de los muertos vivos
se detuvo en la estación
del pueblo de los fantasmas.
Se oía el llanto de un reloj.
8
No quiero ser poeta culto
y ni siquiera poeta,
que yo sólo aspiro a ser
coplero en mi vieja aldea.
9
Para no morir del todo
me gustaría ser copla
en la voz viva del pueblo,
que es donde Dios canta y llora.
10
Dos más dos jamás han sido
cuadro, como nos dijeron
en la escuela siendo niños.
La aritmética es un cuento.
11
Creo a veces recordar
recuerdos que no son míos,
muertes que nunca morí,
vidas que nunca he vivido.
12
Dicen que el lobo del hombre
es el hombre. Entre los lobos,
cuando se piensa en el hombre,
el terror brilla en sus ojos.
13
A veces, el hombre, lejos
y muy lejos de sí mismo,
se enreda en su propia sombra
perdido en sus espejismos.
14
La farola de la calle
fue destruida a pedradas
por un amante secreto
de una respetable dama.
15
Por la calle del olvido
aún se pregunta el recuerdo:
¿En qué casa viví yo,
si es que viví en este pueblo?
16
Se que todo lo que veo
no es como lo estoy viendo.
Se que mis ojos me engañan,
y también mis pensamientos.
17
Estoy cansado de oír
por todas partes mentiras.
Creo que la verdad existe,
¿en dónde estará escondida?
18
El que pierde la inocencia
se equivoca al suponer
que la inocencia perdida
lo conducirá al saber.
19
Se nace para morir.
¡Qué absurdo es haber nacido!
El rosal del cementerio,
más que rosas, daba gritos.
20
Sólo en el mundo invisible
y en la luz del sinsentido
sabe el Universo a Dios
y Dios sabe de sí mismo.

JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D. F. 2009

ACUARELA


Le dijo el agua a la piedra:
-Yo me voy, tú te quedas.

Le dijo la piedra al agua:
-Mi sed de ti no se sacia.

Entre una y otra orilla
las adelfas se encendían
y el barquero
alzaba alegre los remos
y saludaba a una niña,
despeinada,
que a la sombra de un taray sonreía.

Le dijo el árbol al aire:
-Mis hojas por ti son aves.

Le dijo el aire al árbol:
-Con tus hojas vuelo y canto.

El río se sintió espejo
y se vistió de luceros
y el barquero,
que dormía junto a los remos
y soñaba con la niña,
despeinada,
se embriagaba en secreto de caricias

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 25 de febrero 2009

LUNA VERDE


Yo tengo una luna verde
guardadita en mi cartera
se llama Esperanza Niña
y Nochecita Morena..

Luna verde, luna verde,
hecha de hilitos de seda.
No luna de plata y oro.
Luna, oh, sí, de yerbabuena.


JUAN CERVERA SANCHIS
México d. F. , 20 febrero 2009

CARTAS DE AMOR

Cartas de amor,
lo que se dice cartas de amor,
¡oh, amor mío, mi amor!,
ya no se escriben,
ya no se escriben, no, ya no se escriben..
Ya nadie escribe cartas,
cartas de amor, cartas de amor.
Hoy los carteros ya
no portan como antes
en sus gruesas mochilas
bellas cartas de amor,
que únicamente cargan
sobres fríos con recibos del teléfono
o de estados de cuenta.
El papel y la tinta y aquellas largas cartas
que se escribían a mano y enamoradamente
son rosas olorosas del pasado.
Ahora impera el e-mail
y se impone la síntesis
sin corazón ni sangre
de la anodina prisa que a todos nos devora.
Ya no se escriben cartas de amor,
Ya no se escriben, no,
ya no se escriben cartas de amor
y hasta el amor, oh, amor,
es cada vez más raro en este mundo.
Alabado sea Dios, por más que suene a antiguo
alabar hoy a Dios y permíteme, oh, sí,
escribirte esta carta de amor
que, con mi puño y letra,
y a fuerza de papel y tinta apasionada,
testifique, sin más, lo mucho, vida mía, que te amo.

JUAN CERVERA SANCHIS

México D. F., 20 febrero 2009

ÉL

No es visible ni es palpable.
No tiene color ni aroma.
Es del todo inexplicable.
No lo refleja el espejo,
juega con la luz y el aire.
Me habita y habla conmigo
y puebla mis soledades.
Se por Él que no estoy solo.
Lo siento arder en mi sangre.
Está ahí y no está ahí
y es, por ser Él, innombrable.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. Jueves 12 Febrero 2009

EL BALCON


De par en par, no;
entreabierto,
el balcón.
Ojos espías. Visillos.
Silueta de ensoñación.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 12 febrero 2009

SÁFICOS

Homenaje a Esteban Manuel Villegas (1589-1669)


Sólo tu voz amiga me alimenta,
tu dulce voz tan dulce que me endulza
el alma con su dulce miel dulcísima,
¡oh dulce amiga!

Sin tu voz no imagino mi existencia
en este mundo acerbo y sin sentido,
que gracias a tu voz, amiga mía,
tiene sentido.

Tu voz amiga y dulce, siempre dulce;
amiga y dulce y siempre fiel y amada;
esa tu voz por la que yo suspiro,
canto y aliento.

Dulce eres tú mi dulce amiga mía
y verdadera amiga de mi vida;
de esta mi vida que, sin tu voz, ¡ay!,
no existiría.

Dulce es la vida, dulce, sí, muy dulce,
esta mi vida oscura y siempre en guerra,
que tu voz embellece y dulcifica,
salva y eleva.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 22 enero 2009

ÁRBOL


Me gustaría haber sido
un árbol alto y frondoso
a la orillita del río.

Del río Guadalquivir
en Andalucía La Baja
que fue donde yo nací.

Que me gustaría ser árbol
para tener por amigos
al aire, al sol, a los pájaros.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. Sábado 10 Enero 2009

DIOS

Dios a veces se avergüenza
de su voluntad divina
al descubrir que su obra
humana es una mentira.

Que Dios también se equivoca
y, en sus delirios, delira,
como deliran los ebrios
y los locos alquimistas.

Dios queriendo y sin querer
garabatea a la deriva
involuntarias creaciones
que se le mueren de risa.

Que Dios es Dios; porque es Dios
un fantástico humorista;
gran prestidigitador
e inaudito ilusionista.

Que Dios se enreda en sí mismo
y a ratos se desafina
y entra en guerra con sus sueños
y sus realidades íntimas.

Que es Dios quien toma mi mano
y a su capricho me obliga
a escribir estas absurdas
líneas ciegas y sacrílegas.

Que un sacrilegio, Dios mío,
es por tu causa mi vida,
y tú lo sabes muy bien
diga yo lo que yo diga.

¡Oh, Dios! ¡Oh, Dios! ¡Dios de Dioses!
Dios ateo de mi poesía
que enmudece entre mis gritos
y por mis silencios grita.

Que es Dios un grito infinito
de energías infinitas
donde el odio y el amor
por Dios y en Dios se acarician.

JUAN CERVERA SANCHIS 10/1/2009. México D. F.

PAÑUELITO
Para mi Axaí, la única

En un pañuelito blanco,
con hilitos de colores,
bordé tu nombre y el mío.

Con hilitos de colores
borde tu nombre y el mío.

Con hilitos de colores,
en un pañuelito blanco,
bordé la luz de tu nombre
y, la sombra de mi nombre,
se transformó en luz amante.

En amante y dulce luz,
mi nombre, junto a tu nombre,
en un pañuelito blanco,
y entre hilitos de colores,
reinventaban niños soles.

En un pañuelito blanco,
con hilitos de colores,
bordé tu nombre y el mío,
bordé mi nombre y tu nombre.

En un pañuelito blanco,
con hilitos de colores,
bordamos un arco iris
con nuestros dos corazones.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 25 Diciembre 2008

CANTAR DEL DESILUSIONADO


De tanto y tanto esperar
mis ilusiones heridas
se morían unas tras otras
entre adioses a la vida.

Entre dolientes adioses
mis ilusiones morían.
Mis ilusiones heridas
de tanto y tanto esperar
lo que nunca llegaría.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 21 Diciembre 2008

NO PODÍAN

No podían entender
a la Musa y al Poeta
la Puta y el Mercader.

Que el Mercader y la Puta
no podían entender
ni al Poeta ni a la Musa.

La Puta y el Mercader
rendían culto al dinero
y la Musa y el Poeta
vivían de tejer ensueños.

Que no, que no, ¡ay!, que no;
que no podían entender
a la Musa y al Poeta
la Puta y el Mercader.


JUAN CERVERA SANCHIS
México DF, 15 diciembre, 2008

SI USTEDES ME PERMITEN


Si ustedes me permiten,
contra todas sus penas y mis penas,
cantaré a la alegría.
Si ustedes me permiten
le quitaré las lágrimas al mundo
y le pondré, sin más, una blanca sonrisa.
No quiero más cobardes de futuro.
No quiero más nostálgicos de ayeres.
No quiero ya más miedos en mí torno.
A mi vera no quiero ya más pobres de espíritu.
No quiero ya más pobres,
quiero un mundo de ricos,
de hombres y mujeres seguros de sí mismos,
firmes en su presente y ciertos, muy ciertísimos,
de su mañana cierto y sin peso ninguno de pasado.
Si ustedes me permiten
creeré nuevamente, como cuando era niño,
en la luz y el amor del arcoiris
y en todos los colores que embellecen la vida.
Si ustedes me permiten,
contra todas sus penas y mis penas,
cantaré a la alegría, pues sólo en la alegría
podremos encontrarnos cara a cara con Dios.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D: F., 10 Diciembre 2008

A SALVO

Falló la luz eléctrica.
Internet vio apagarse su pantalla.
Se redujo el espacio, para muchos,
a un mudo punto negro.

Un hombre, entre penumbras,
se entregó a la lectura
de un diminuto libro de versos luminosos
valiéndose de un rayo de luna en su ventana.

El mundo, de repente,, quedó a salvo
de frías interferencias.
El canto dulce del ruiseñor
iluminó las almas y dio voz a la noche.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 2010 ( 28/11/2008)

PARADOJA

No pompas de jabón.
No explosivas burbujas.
No cuentos de big-bang
No onomatopéyicos miaus de gatos amaestrados.
Mucho y muy más allá de la física cuántica
y el birimbí isleño de las gallinas ciegas
la poesía del sol
y el verso silencioso de la luna.
No la pata de palo, no el parche en el ojo
del pirata feroz y maloliente.
No que no contra el sí de los esclavos.
Sí que sí contra el no de los tiranos.
La vida como es, con su muerte
sin más y sin menos.
La vida, sí, la vida.
Jabón, pompas y pompas.
Juego al fin de niños
y ancianos comediantes.
Burbujas explosivas.
El big-bang y sus cuentos.
Cuentos, oh, sí, de nunca y nunca
y jamás acabar nunca,
que los cuentos no acaban
ni empiezan, que son cuentos,
y únicamente cuentos,
miaus onomatopéyicos
de gatos amaestrados,
que creyendo saber no saben nada.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. , 27 Nov. 2008

VIVIR

La vida se convirtió en mi empresa imposible a partir
de que descubrí, siendo niño, que me tenía que morir. J. C. S.

Vivir es imposible. Lo sé.
Me estoy soñando.
Te estoy soñando. Sueño.
Mi rostro en el espejo es sólo una ilusión.
Mi rostro en la ilusión de mi imaginación
es un espejo por el que yo me asomo
al paraíso de todo lo posible
y bellamente edénico.

Vivir... Soñar...Vivir...
Si yo pudiera, oh Vida, nacer, soñar, vivir
amándote y urdiendo por fin la eternidad
y haciendo perdurable y suma empresa
el simple estar estando contigo
para siempre y por siempre
en la vida sin más con la que sueño.
Si pudiéramos, ¡ay!, si pudiéramos
dejar los sueños y vivir viviendo
sin muerte ya que nos amenazara.
Si yo pudiera, ¡oh, sí!, si yo pudiera
vivir seguro de tu vida y mi vida
en el seguro amor que sueño y amo.
Si yo pudiera, amor, y tú pudieras.
Si nosotros pudiéramos, pero no, no podemos,
no se puede, ya que sólo es posible,
y tú yo lo sabemos, como todos lo saben,
el fatal e imperioso instante en tránsito.
Vivamos, sí, vivamos el instante, amada mía,
pues no hay más que vivir sino el instante mismo
en donde cabe y canta la poesía sin fin
de todo lo creado y por crear.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 26 Noviembre 2008

SENTIDO

¿Tiene sentido el sentido?
¿Tiene sentido el sentir?
¿Tiene sentido vivir
sabiendo que hemos nacido
destinados a morir?
Tiene sentido el sentido.
Tiene sentido el sentir.
Sentido tiene vivir
y morir tiene sentido
y así gozar y sufrir.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. Lunes 24 Noviembre 2008

INTIMA GEOMETRÍA

La cuadratura del círculo
me insinuaba al oído
que los octágonos son
dodecaedros dormidos.
La geometría del aire
bordaba risas de niños
en el agua, siempre huyendo,
por los siempre huidizos ríos.
Octaedros de ilusiones
y romboides algorítmicos
se sumergían en las múltiples
triangulaciones del ritmo.
Una mar de iris hipnóticos,
entre rayos de sol vivo
e inquietantes hexaedros,
daba a la espuma sentido.
Por las esferas del sueño
un pálpito de cilindros
removía las pirámides
de mi corazón elíptico.
Geómetra enamorado
de tus trapecios altísimos,
mi vida, ya en línea recta,
se incendiaba de aerolitos.
En tu horizonte de espejos,
la cuadratura del círculo,
desnudaba icosaedros
y perfiles de polígonos.

JUAN CERVERA SANCHIS
Domingo 16 Noviembre 2008. México D. F.

ADIVINANZAS

1.-

¡Ay, que la luz no es la luz!
¡Ay, que el aire no es aire
y que el azul no es azul!

¡Que yo no soy yo, mi vida,
y tú, vida, no eres tú!

2.-

En el fondo del espejo,
el espejo, sorprendido,
intuyó que no era espejo
y se deshizo en añicos.

Los añicos no sabían
si eran lágrimas o gritos.

3.-

Más allá de la memoria
y del olvido
mentía y mentía la historia,
y aún más allá del olvido
mentía y mentía la memoria.

4.-

Si he de volver a nacer
tras mi muerte irremediable,
¿qué poder inexorable
me confirma su poder
con la fuerza irrevocable
de su insondable saber?

5.-

Sospecho que no estoy vivo.
Sospecho que soy un sueño
apenas entretejido
por la fantasía del agua
y el rojo ciego del vino.
Sospecho que no soy yo
éste que está aquí contigo.
Sospecho lo que sospecho
y no sé por qué te escribo,
con hilos de luna y sol,
en la pared del olvido,
esta extraña adivinanza
que mientras escribo olvido.

JUAN CERVERA SANCHIS

México D. F., 11 Noviembre 2008

LÍNEA

En realidad, la Creación, no es más que una línea,
un geométrico sueño entre sueños sin fin.
Pura geometría quiero decir, y digo.
Una línea y no más. Sólo una línea.
Recta, horizontal, oblicua,
vertical, paralela, quebrada o convergente
y, así, línea física y cuántica
o imaginaria línea de místicas visiones;
y aritmética línea y línea matemática,
y desmedida línea y línea medidísima,
y línea vida y muerte y muerte y vida en línea
y línea en voz y verbo y línea en ala y vuelo
y línea en sed y agua y línea en sol y viento.
Que no es más que una línea la Creación,
en su infinita acción inabarcable,
que la línea de Dios abarca y acaricia
en perpetua y bellísima recreación incesante,
siempre en preciosa línea enamorada.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F, primero de Noviembre 2008

NAVIDAD

Llega la Navidad y una vez más la gente
decide iluminar un arbolito.
Dinero, que no hay, para todo....Es el dinero
el actor estelar y muchos sufren
por su causa y heridos de "no tengo".
Comerciantes hambrientos de ganancias
calculan y etiquetan.
Se trata de vender y de comprar. Se habla del aguinaldo.
Familiares y amigos compartirán la cena.
Esa cena que a lo largo del año casi nadie comparte.
Se repiten palabras gastadísimas.
El olor del alcohol se intensifica.
Se brinda en todas partes. Se reparten abrazos.
Y sonrisas. Y algunos comen pavo.
Para un observador de otro planeta tal vez parecería
que el nuestro es muy feliz en Navidad,
pero nosotros, ¡ay!, a cierta edad sabemos...
Aunque sería precioso creer en los milagros nuevamente
y llenarse la boca de anís y Niño-Dios, y todo eso...
Sería, ¡oh, sí!, precioso, pero eso no es tan fácil
y aunque uno sigue el juego de los brindis,
los cantos, los abrazos.... la feliz Navidad no es tan feliz.
Sin embargo, uno trata de engañarse y beber y cantar
y creer en los viejos amigos, lo que es harto difícil,
cuando al son de diciembre, porque así son las cosas,
llega la Navidad y una vez más la gente
se enmascara de abrazos y sonrisas y se viste de amable cortesía
y habla, por una noche, de paz, de amor, de vinos y esperanzas;
aunque lo cierto es que seguimos en guerra sin cuartel
-como siempre-
y en esta lucha inútil de todos contra todos
de la que, finalmente, todos, sin excepción,
saldremos derrotados.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F.31/10/ 2008

LA VIDA
(Canción)

La Vida, como Narciso,
de sí misma enamorada,
se perdió sin darse cuenta
en los espejos del agua.

Que era la Vida un Narciso
con voz de Rosa encarnada.
Que era tan bella la Vida
que de ella se enamoraba.

Aunque sin Vida no hay Muerte
y sin Hoy no hay Mañana.
El Ayer que fue mi Vida
se ahoga en el Hoy de una lágrima.

Como Narciso, la Vida,
por si misma fascinada,
y sin poderse explicar
a sí misma, fue engañada
sin remedio por si misma
y, en sí misma, devorada.

¡Que es un misterio la Vida
que a todos se nos se escapa!

JUAN CERVERA SANCHIS
México D- F., Domingo 19 Octubre 2008

PUESTA DE SOL
(cancioncillas del Paseo de la Reforma)

El Paseo de la Reforma
me revela sus secretos
jugando a los rayos laser
con un anuncio travieso.
Microbuses presurosos
transportan prisas y nervios.
La radio a todo volumen
aloca a los pasajeros.
El Ángel dora sus alas
con un hilo de sol nuevo.
Entre Tíber y Florencia
anda confundido un sueño.
¿Son las siete? ¿Son las seis?
Puede que esté amaneciendo.
Mas parece atardecer.
Platean absortos los fresnos.
Le da grasa a unos botines
alegremente un bolero.
En la estatua de Colón
contemplo un barco velero.
De las oficinas salen
bellos y excitantes cuerpos
de muchachas. La riqueza
viene a ofrecerme un lotero:
-"¡Mire que tres tan bonito!"
Me inquieto con el dinero,
con un: ¡Ay, si me tocara!",
y gasto lo que no tengo.
le compro un cachito, sí,
y luego en mi mente invento
que por fin soy rico yo
y candidato al secuestro.
¡Ay, que desmadre, Dios mío!
Es por eso que prefiero
seguir siendo pobre y ser
poeta de zapatos viejos
y caminante al azar
por este hermoso Paseo
donde porque sí y sin más
un emperador me siento.
¿Quién puede hacer otro tanto
tal como pintan los tiempos?
Lujosas casas de bolsa,
con sus cristales soberbios,
en Reforma, rinden culto
al siempre hambriento dinero,
pero por fortuna aún
los gorrioncillos inquietos
nos recuerdan en Reforma
que la Poesía no ha muerto,
que está viva todavía
bajo el cielo azul de México.


JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D. F., 7 octubre 2008

...Y YO...

...Y yo quisiera ver
lo que no ven mis ojos
en cuanto ven sin ver.

Que quisiera ver yo
lo que no ven mis ojos
en el agua y la flor.

Que ver, ¡ay!, yo quisiera
lo que no ven mis ojos
en la nube y la piedra.

Que yo quisiera, yo,
ser tú y poder ver
con tus ojos el sol.

Que yo, mi amor, quisiera,
mirándome en tus ojos,
vivir a vida plena.

Que yo quisiera, amor,
mirándome en tus ojos,
ver por fin un día a Dios.

JUAN CERVERA SANCHIS.
Domingo 27 julio 2008.México D. F.


ELLOS

Ellos,
los no nacidos todavía,
leerán
y harán suya mi poesía.
¡Qué imprevistos y extraños
son siempre los caminos
del arte y de la vida!


JUAN CERVERA SANCHIS
Claustro del Ex Hospital de la Mujer.
México D. F., Domingo 27 Julio 2008

SUEÑO EN SEVILLA

Mientras sueño en Sevilla con los ojos abiertos
y en la estación de Córdoba
los trenes de viajeros son fantasmas azules
y mi doble -nostálgico- mira caer la tarde
frente a un vaso de rubia cerveza en Los Gabrieles,
son las 12 del día en el café Moneda
de la Ciudad de México, a espaldas del Palacio Nacional.
Mi mano escribe absorta ante una negra taza de humeante café
y todo me confunde y se confunde todo:
los carteles de toros, el vendedor de carne de serpiente,
los soldados en guardia, las puertas del museo,
los ciegos, sus bastones, el anís, las semillas curativas.
México viaja lento, en huaraches de luna,
por las estrechas calles de Sevilla y, Sevilla, está aquí
abriéndose en mi alma como un templo de niños jazmineros.
Entre Sevilla y México -nadie lo ponga en duda-
el tiempo y el espacio pueblan de fantasías mi cabeza
y siento que no estoy donde estoy,
y por la antigua calle de La Sierpe
van mis pasos perdidos por los años sesenta,
del remoto y amargo siglo XX,
haciéndose agujeros en el centro irreal de mis zapatos,
de súbito reales y añorantes de México
y uniéndose a esta honda nostalgia de Sevilla
que ahora construye puentes invisibles en mi imaginación.
Sí, van mis pasos perdidos, mientras sorbo despacio
una humeante taza de café en el café Moneda de la Ciudad de México.
Van mis pasos perdidos... y tan honda nostalgia de Sevilla
me lleva por la calle de Moneda y me encuentro en el Zócalo
sin río Guadalquivir, sin Triana, sin Torre del Oro y sin Giralda,
sin los viejos amigos andaluces, aunque hojeando "El Carro de la Nieve",
una humilde revista de poesía, y pensando una carta para Emilio Durán.
Son las dos de la tarde y me pierdo en el Metro, uno más entre miles,
recreando en silencio una Sevilla única de ensueño y miniatura,
y una Andalucía, de alegres gorriones, en los encajes vivos del recuerdo.
Sueño y sueño en Sevilla con los ojos abiertos
y, en la estación de Córdoba, los trenes de viajeros son fantasmas,
entre otros fantasmas, que brindan con doradas y espumosas cañas de cerveza,
en bares que cerraron sus puertas hace tiempo,
mientras que yo, aquí en México, dejo el Metro
en la muy familiar estación de San Cosme,
y camino por calles ya tan mías como Rosas Moreno y Covarrubias
y salgo a Altamirano y me detengo en la tienda del amigo gallego, La Cibeles,
y compro algo de pan y un poco de jamón... y subo la escalera de mi casa
y entro pisando absorto, por más que vivo en México, en Sevilla,
en la luz celestial de Andalucía y, en el tren de las seis,
que llamaban carreta, viajo de Sevilla rumbo a Lora
y, en Azanaque, amo a mi abuelo Pascual que en paz descanse,
al trigo verde amo, a la torre de Lora roja y alta y repicando a fiesta
y recordándome la mirada amorosa de mi madre.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 2 julio 2008

 

DISCUTÍAN

Discutían las rosas con los lirios.
Las dalias y los nardos discutían,
Narcisos y geranios discutían.
Discutían petunias y aspidistras.
Violetas y azucenas discutían.
Discutían camelias y claveles.
Gardenias y perpetuas discutían.
Discutían crisantemos y jacintos.
El jardín era, aromas y colores,
una loca y extrema discusión.
No se ponían de acuerdo las flores entre sí,
respecto a la existencia
del viejo y siempre joven jardinero,
enamorado él de la flor de las flores,
que eran todas las flores.
No se ponían de acuerdo y discutían
mientras que el jardinero cuidaba de las flores,
que eran toda su vida,
desde la buganvilla a la mosqueta,
desde las humildísimas margaritas del bosque
a las rojas y vivas amapolas de las verdes praderas.
Cuidaba el jardinero celestial de las flores,
a la vez que la lluvia discutía con el sol
y las nubes discutían con el aire
y el jardinero, amante y amoroso, no discutía con nadie,
él simple y bellamente laboraba,
en tanto que tú y yo, como siempre, amor mío,
seguíamos discutiendo y discutiendo,
sólo por discutir, todo lo indiscutible.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 2 julio 2008


CONTRA

Contra las calamidades
de la realidad, el sueño.
Contra el sueño y sus naufragios
estar y estar más despierto.
Todos los días acaban
sin remedio anocheciendo.
Todas las noches derivan
en amaneceres ciertos.
Si unos mueren y otros nacen,
¿qué es lo que está sucediendo?
¿A quién ves? Dime, ¿a quién ves
cuando te ves al espejo?
En este juego de imágenes
yo me imagino estos versos
que tú imaginas e imprimes
en la página del viento.
Frente al mar invento un río
y, frente a mi sombra, invento
que es mi sombra la que inventa
la quimera de mi cuerpo.
Si el espacio es una herida,
¿qué arma mortal es el tiempo?
Aspiremos sólo al Limbo,
pues lo demás es desierto.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F.,1 julio 2008

SE TERMINA

Se termina mi tiempo,
para mí ya no hay tiempo,
estoy al fin del tiempo,
de mi tiempo,
que no tengo otro tiempo que mi tiempo.
Sí, sólo tengo este tiempo
y, este tiempo, agoniza,
se me muere de prisa,
se suicida a diario entre mis manos.
Es inútil tejer planes para el futuro,
yo no tengo futuro,
yo tengo, si es que tengo,
tan sólo este presente amargo y desolado.
Se termina mi tiempo, se termina,
y mis ojos, vencidos, lloran y lloran;
lloran lágrimas invisibles
sin sombra de consuelo.
Mi tiempo se termina
y es hora de decirnos adiós
y echar la llave
a la que fuera un día
puerta de la esperanza.
Adiós, Adiós, Adiós, Adiós,
¡Adiós!
Mi tiempo se termina
y, con mi tiempo, el canto.
Se hará al fin el silencio
y, poco a poco, el polvo del olvido
borrará para siempre mi memoria
del libro de la vida,
donde quise escribir un sentido poema
con tu nombre y el mío, amada mía,
fundidos en un beso,
para ser recordados
por cuantos rinden culto a la flor del amor,
que aroma y enaltece nuestras vidas,
contra el paso del tiempo
que todo lo aniquila,
ajeno por completo a la misericordia
que nos acerca al sueño
de la luz salvadora
y al aliento sagrado de la Madre Poesía.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. , 19 Junio 2008

NO SON MUDAS

Que no son mudas las flores
como cree el ruiseñor;
que las flores no son mudas,
que no son mudas, que no;
que no son mudas las flores,
que las flores tienen voz;
que hablan y cantan las flores,
que cantan y hablan de amor.
Las flores, ¡ay!, las flores
y, sobre todo, la flor
de las flores, vida mía,
que es tu rojo corazón.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 13 junio 2008

A LO PEOR

A lo peor un sueño extraviado
te habla de mi en la noche
y te desvela
y te pone nerviosa
y maldices los sueños
y la noche
y escuchas
el tic tac de un reloj
y arde el tiempo en tu clítoris
y tu espacio se achica
en la cruz de tu cama,
donde tantos y tantos
sueños extraviados
han sido, desde siempre,
una vez y otra vez,
crucificados.

A lo peor, te digo,
un sueño extraviado,
enfebrecido,
roto,
hecho pedazos,
golpea los balcones
de tu imaginación
y tu noche se queda
sin luna y sin estrellas
y, un aerolito ciego,
te parte el corazón
y terminas llorando
y pidiéndole al tiempo
que adelante la aurora
y salga el sol
y el día, con su carga de exigencias,
de nuevo te permita no soñar
y puedas olvidar,
por unas horas,
quien realmente eres.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 6 junio 2008

NUEVOS HAIKUS

1.-

En los rosales
se balancean las rosas
al son del aire.

2.-

En el camino
cada paso se encuentra
consigo mismo.

3.-

Vuela una abeja
sobre la malva en flor
de la cuneta.

4.-

Gota tras gota
el agua en los cristales
cuenta su historia.

5.-

Se abre una puerta
y el que sale no sabe
si sale o entra.

6.-

Me maravilla
al filo de la acera
la margarita.

7.-

La primavera
me devuelve de súbito
la adolescencia.


8.-

Cruza una nube
el ancho cielo azul
huye que huye.

9.-

Las golondrinas
vuelan sobre los charcos
locas de risa.

Y 10.-

Aún no ha nacido
el niño que he de ser.
Madre, tú hijo.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 30 Mayo 2008

VERSO NIÑO

A la memoria de Luis G. Urbina (1867-1934)

Érase un verso niño acariciado
por la feliz niñez de la poesía;
un verso que, con niña fantasía,
jugaba niñamente ilusionado.

Érase un niño verso iluminado
que, desde niño ya, sólo quería,
sumándose a otros versos, ser un día
parte de un fiel soneto enamorado.

Érase un verso niño que soñaba,
lamiendo un rubio y dulce caramelo,
darle altura y finura al mundo burdo.

Ërase un niño verso que rimaba
revuelos de esperanzas por el cielo
haciendo bello y lógico lo absurdo.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 29 Mayo 2008

FLOR DE FLORES

Por tu color y tu aroma,
por tu aroma y tu color
eres la flor de las flores
y, entre las flores, la flor.
Quiero pintar tu belleza
a golpes de corazón,
de corazón jardinero
con alma de ruiseñor.
No quiero decir tu nombre
de agua clara y niño sol
que, sin decirlo, yo quiero
decirlo, apenas sin voz.
Decirlo, ¡ay!, sin decirlo,
como quien diciendo no
dice sí y nos deja absortos
en la muda insinuación.
¡Oh flor de flores!, tan tú
y tan tú que, al verte yo,
caigo rendido ante tu
sublime fascinación.
Si digo flor pienso en ti,
acaricio tu color
y ebrio de tu aroma único
entro al jardín del amor
vislumbrando la invisible
presencia viva de Dios.

JUAN CERVERA SANCHIS
Mayo 2008. Ciudad de México.

CONFESIONES Y BURLAS

1,-

A mi dejadme jugar
con la vida y con la muerte
y mi minuto fugaz.

2.-

¡Ay, quien pudiera creer
todo aquello que creímos
con la inocencia de ayer!

3,-

De una insólita ilusión
surgió todo el Universo;
del Universo, tú y yo.

4.-

Por fortuna, todavía,
sigo creyendo en tus labios;
con ellos... ¡en la mentira!

5.-

Se desató en carcajadas
al descubrir de repente
que, en realidad, no era nada.

6.-

Hay una calle que va
y hay una que viene.
Yo no sé por cuál tomar.

7.-

En la raíz de la flor
la miel por nacer soñaba
con la abeja del amor.

8.-

Cuando me miro al espejo
me da tanta risa verme
que de la risa me muero.

9.-

El Universo es un juego
lleno de cuatros diabólicos
y cándidos dioses ciegos.

10.-

Hoy te quiero confesar
que a pesar de todo creo
que mi destino es dudar.

11.-

Cuando el mundo se hizo añicos
quedó una copla en el aire
y, con la copla, un suspiro.

12.-

Poeta, todo lo escrito,
como el papel y la tinta,
hay que darlo por perdido.

Y 13.-

Abrió el balcón de su alma,
vio su paisaje interior
y renunció a la palabra.

JUAN CERVERA SANCHIS
Martes 13 de Mayo 2008. Ciudad de México

HAIKUS DEL AIRE

1.-

Aire y más aire.
Aire me gustaría
ser esta tarde.

2.-

Aire inocente.
Me gustaría ser aire
niño en tus sienes.

3.-

Si aire yo fuera
besaría tus labios
con sutileza.

4.-

Quiero ser aire
y oxigenar tus sueños
de vida y arte.

5.-

Oracular
es tu invisible y bella
presencia impar.

6.-

Cuando respiro
se que si tú me faltas
estoy perdido.

7.-

Aire y tan sólo
aire quisiera ser
para tus ojos.

8.-

Aire sutil,
sutilísimo aire
puro y gentil.

9.-

Aire travieso
que volara tu falda
y tu sombrero.

10.-

Sigilosísimo
aire que te vistiera
de gozos íntimos.

11.-

Aire tan fino
que apenas advirtieras
que voy contigo.


JUAN CERVERA SANCHIS
MAYO 10/ 2008/ Ciudad de México.

SONETO DEL CAFÉ


Si el café del soneto nos reactiva,
la vida se ilumina de ilusiones
y la acción se desborda en mil acciones,
pues el café en verdad es acción viva.

Que es el café energía inspirativa
e impulsora de artísticas creaciones;
que es creador el café de altas visiones
y düeño es del don de la inventiva.

Que es el café un acervo de vivencias
que enamoradamente nos seduce
con litúrgica y bella esplendidez.

El café de aromáticas esencias,
cuyo liquido endrino nos conduce,
sorbo a sorbo, a la suma lucidez.

JUAN CERVERA SANCHIS
Café Gran Premio. México D. F., 2 de mayo 2008

EL HOMBRE


Vivía y se desvivía,
se desvivía y vivía
y sabía que no sabía.
Se moría y no se moría,
era él y no era él
y de noche era de día.
Quería y no quería.
Tenía y no tenía.
Iba a la vez que venía.
Se apagaba y se encendía
y se reía y gemía;
creía y no creía
y, ante el espejo, veía
a otro que no era él.
Se decía y se desdecía
y cuando creyó entender
supo que nada entendía
por más que creía entender.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 3 mayo 2008

TÚ Y LA LUZ


La lluvia luego agonizó de antes
con perfil de después y siempre nunca.
La rosa nardo equivocó su aroma;
su aroma y su color y, el jardinero,
puso en duda al jardín,
¡y a la jardinería!

En la raíz del nardo lloraba la azucena.
El sol después agonizó en el luego,
con mirada de antes nunca siempre,
y se enredó en su sombra.

El lirio margarita deshojaba espejismos
y las adolescentes salían de la escuela
con calcetines rojos y blanquísimas faldas.
Las amapolas encendían el alma
del trigal verde niño embelesado
y el rubio trigo apenas si era un sueño
y así la harina como el pan crujiente.

La lluvia luego, el sol después, el día, la noche,
y aquella estrella, amarilla de amor,
en el fondo del fondo del corazón del cielo,
hablándome de ti, deletreando tu nombre de dos sílabas,
recordándome que tú y la luz, oh, amor, amor, amor,

siempre vendréis conmigo,
¡como siempre!

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 2 mayo 2008

NIÑOS

CANCIÓN DE LAS CEBOLLITAS

Las cebollitas
van de paseo
con sus delantalitos
y sus sombreros.

Al cruzar el puente
saludan al barquero
tremolando felices
sus alegres pañuelos.

El barquero sonríe
mientras cantan los remos
y la barca y el río
se encebollan de ensueños.

CANCIÓN DE LA COCINA

En la noche en la cocina
los saleros se derraman
mientras juegan con los ojos
vigilantes de la gata
y rebrillan los cuchillos
y los tenedores cantan
y el goloso Juanito,
de puntillas y en pijama,
devora el pastel de fresa
con una enorme cuchara.
En la noche en la cocina
suceden historias raras
que Rosa la cocinera
no se explica en la mañana.


CANCIÓN DEL RATONCITO COJO

Disfrazado de elefante
iba el ratoncito bobo
el día de carnaval,
pero el pobre, que era cojo,
a nadie podía engañar.

Sin hablar, pensaba todos:
"Ese elefantito es
nuestro ratoncito cojo".

Disfrazado de elefante
iba el ratoncito bobo
creyendo que era elefante
contra la opinión de todos.

CANCIÓN DE LA HORMIGA ROJA

La hormiga roja,
¡ay!,
baila en el prado,
¡ay!,
baila en el prado
alrededor de un grano,
¡ay!,
de maíz dorado.

La hormiga roja sueña.
¡ay!,
que está soñando.
¡ay!,
que está soñando
con un enorme campo
de maíz dorado.

CANCIÓN DE LOS ESCARABAJITOS

Dos escarabajitos
van a la escuela
con sus gorritas verdes
y sus mochilas negras.

Uno piensa estudiar
la luz de las estrellas.
El otro estudiará
el fondo de la Tierra.

Dos escarabajitos
retornan de la escuela
silbando una lección
de Vida, Amor y Ciencia.

CANCIÓN DE LA MAMÄ
Mi mamá es preciosa
como el Sol y el Mar,
nada hay en el mundo
que yo quiera más.

CANCIÓN DEL QUIERO

Quiero unas botas
de siete leguas
y un sombrerito
de mil estrellas.
Un pañuelito
quiero de yerba.
Quiero una torre
y una cigüeña.
¡Ay, madre mía,
siempre tan buena,
quiero quererte
y que me quieras!

CANCIÓN DE LA HORMIGA LOCA

La hormiga loca
iba jugando
con su pelota.
Rompió los vidrios
de la ventana
de su vecino.
Éste, en pijama,
Salió y le dijo:
"Tú me la pagas".
La hormiga loca
aún se burlaba,
pero el vecino
con mala cara
y ante sus ojos
convirtió en nada
a la pelota
con que jugaba
la hormiga loca.
Ésta, muy seria,
volvió a su casa
del todo cuerda.

CANCIÓN DE LA BODA


El piojo y la pulga,
boda original,
se casan mañana
en la catedral.

Por fin resolvieron
la falta de pan,
y ya tienen agua
de sobra en su hogar.

El piojo y la pulga
felices están
pensando en su boda
en la catedral.


CANCIÓN DEL TENGO

Jacinto tiene una vaca,
le da leche y mantequilla.
Antonio tiene una oveja
que le da lana blanquísima.
Yo tengo un canario azul
que me canta noche y día.

CANCIÓN DEL RELOJ

Cuando estoy solo en mi casa,
el reloj de pared,
que heredamos de mi abuelo,
me da horas nunca dadas.

El reloj de pared
me cuenta historias lejanas
y el retrato de mi abuelo
me parece a mí que habla.

CANCIÓN DEL DESPERTAR

Me despertaré temprano
el lunes como el domingo
para irme de paseo
o leer un bello libro.

Mamá, me despertaré
cuando cante el rojo gallo
y la gallina amarilla
cacaree sus huevos blancos.

Me despertaré y, después
de salir limpio del baño,
te daré los buenos días,
un beso y un gran abrazo.

Me despertaré, mamá,
me despertaré cantando,
como cada día despiertan
en los árboles los pájaros.

CANCIÓN DEL PERRO DE ALFONSO


El perro de Alfonso
nos quiere a todos,
nos baila a todos
y a nadie muerde.

El perro de Alfonso
es un encanto
y a todos nos saluda
moviendo el rabo.

Con sus ladridos
radiantes de alegría,
el perro de Alfonso
celebra la vida.

CANCIÓN DE LOS VERDES

Los niños juegan
con barcos verdes
de papel verde.
El agua sueña
sus sueños verdes
de olas verdes
en la verde alberca.
Un mundo verde
canta y verdea
en torno a verdes
nubes de menta.

Con barcos verdes
de papel verde
los niños juegan.


CANCIÓN DE LA SEMANA

Siete son los días
que hacen la semana.
Haciéndolos horas,
¿a cuántas alcanzan?
Tres veces cincuenta
sumamos y aún faltan
agregar dieciocho
para completarlas.
Con el señor Lunes
nace la semana,
siguen Martes, Miércoles;
y el Jueves acaba
dando paso al Viernes
que anoche y canta
canciones de Sábado
en la madrugada.
El Sábado llega
echado en la cama,
desayuna tarde
y luego se baña.
En la tardecita
se pasea con calma,
entra al cine, sale
y vuelve a su casa.
Sin prisa ninguna
se pone en pijama,
echa a volar sueños
y aves de esperanza.
Se queda dormido
y, al venir el alba,
sabe que es domingo
y que la semana
ya llegó a su fin,
fin que es iniciarla.

CANCIÓN DEL SER

Yo quiero ser bueno
y dar siempre más;
compartir yo quiero
mi pan y mi sal.

Si lo mío es tuyo
lo tuyo será
igualmente mío
en franca hermandad.

Yo amo la vida,
vivir es amar,
y creo en el destino
de la Humanidad.

JUAN CERVERA SANCHIS

1 de Mayo 2008. Ciudad de México.

UN GORRION

Érase, ¡ay!, ¡ay!, un gorrión.
Érase y érase como de cuento,
¡ay!, como de cuento,
pues érase que era un gorrión.
Érase un gorrión en el tejado.
Érase un gorrión en el balcón.
En la jaula érase no un ruiseñor,
que érase en la jaula un gorrión.
Érase un saltarín e inquieto gorrión.
Un gorrión, un gorrión,
el gorrión aquel
que en el patio de mi casa de pueblo
alegraba mi casa, ¡y a mi madre alegraba!,
y hacía que rebosara de poesía
mi niño corazón.

JUAN CERVERA SANCHIS

1 de Mayo 2008. Ciudad de México.

VERSARIO INÚTIL Y ABSURDO A NINGUNA
JUAN CERVERA SANCHIS

NINGUNA

Ninguna, no me abandones.
No me abandones, Ninguna,
pues necesito tu luna
y, con tu luna, tus dones
para comprobar que vivo
y sentir que en lo que escribo
vuelco lo mejor de mí
que, al ser leído por ti,
inciensa tu corazón
de profunda religión
y jubilosa alegría.
Oh, Ninguna, mi Poesía,
que es la razón de mi ser,
existe por el poder
de tu rotunda presencia,
que es mi arte y que es mi ciencia.
Oh, mi Ninguna, radiante
como el ojo del diamante.
Oh, mi Ninguna, olorosa
como una fragante rosa.
Ninguna de mi invención,
dueña de mi corazón
que, entre diosas y mujeres,
eres todo lo que eres
y, entre todo,
la veranda en que me acodo
para ver
en el fondo de mi ser.
Oh, Ninguna, transparente
como el agua de la fuente
y a la vez tan enigmática
y bellamente selvática.
No me abandones, Ninguna.
Ninguna, no me abandones.
y cólmame de tus dones
bajo la luz de la luna.


ESTA TARDE


A Ninguna hablo esta tarde
en que mi corazón arde
cercado de soledad
en esta fiera ciudad
donde muero cada día
jugando a la juglería
que Ninguna sembró en mí
una noche en que creí
que el amor era posible
y lo invisible visible.

Ay, Ninguna,
criatura graciosa y una
y consolador invento
de mi espíritu sediento.
Singular criatura mía,
Madre de la mi Poesía,
¡Madre de la mi Poesía!
ya que, sin Ninguna, yo
me apagaría en el no
de la sombra negativa
con el alma a la deriva,
mientras que con Ella, oh, sí,
todo se endulza de aquí
y de allí,
y renace Primavera
mi corazón dondequiera.

NADA A NADA


Nada a Nada Dios me acuna
y dos más dos por fin son
cinco en este corazón
que rinde culto a Ninguna.

Ninguna,
incomparable fortuna
y destino de estos huesos
en donde mis nervios presos
inventan la libertad
y huyen de la realidad
contra esta extraña invención
de oírnos el corazón,
y saber
que Ninguna es nuestro ser.

Ninguna, Ninguna mía,
dama de mi fantasía,
de mi pan y de mi vino
y luz fiel de mi camino.
Que este loco matemático,
pastor de lobos y cabras,
que juega con las palabras
y los números
innúmeros,
todavía
es fanático
del Amor y la Poesía,
y, anverso de la ceniza,
lo temporal eterniza
con fervor en la mirada
por tu sombra cautivada,
mientras descubre en el dos
la mágica acción de Dios.
Oh, Ninguna de mi muerte,
de mi vida y de mi suerte.
Oh, Ninguna de mi verso
con vocación de Universo.
Oh, Ninguna de mi vida
sin pecado concebida.
Concebida sin pecado
por mi amor enamorado.

Y TODAS LAS COSAS SON

Y todas las cosas son
engendros de la ocasión.
Ocasional es el mundo
y el paso del vagabundo;
aunque tú, por sin igual,
Ninguna, eres causal.
Honda causa de mi vida
que se mantiene encendida
por tu causa
que, sin pausa,
altura le da a mi pluma
mientras suma, suma y suma,
contra el avaro restar,
el gran gozo de rimar,
en tu nombre de tres sílabas
emociones octosílabas.

Oh, Ninguna,
como una noche de luna
llena y en pleno alta mar,
donde el vivir y el soñar
se confunden, dominados
por sinrazones y hados
igual que tú, indescifrables
y como tú incomparables.
Oh, Ninguna, por sufrir,
que es lo mismo que vivir,
juego y bebo
y me embebo
en tu hermosura causal
y a la vez ocasional
y lujosa
y caprichosa,
como suele y debe ser,
oh, Ninguna, la mujer,
inventada
por la mente enamorada
del hombre, que nada sabe
de la mujer, ni del ave
del misterio que la habita
y, con la mujer, lo incita
a beber sombras y vinos
y a perderse en los caminos.

Oh, Ninguna inabrazable
y eternamente adorable
como la mágica herida
de la vida
y su poder,
que nos mata sin querer.

Oh, Ninguna,
que eres todas y eres una,
que eres tú, Ninguna mía,
como el sueño y la Poesía
y la suerte
de la muerte,
pues solamente al morir
el hombre empieza a vivir,
aunque nos cueste creerlo
y, aunque a fuerza de saberlo,
lo tratemos de ignorar,
ya que a fuerza de indagar,
oh, Ninguna, llega el hombre
a no saber ni su nombre.

Que no sabe el hombre nada,
que no hay nada que saber.

Permíteme obedecer
a tu voz enamorada,
altamente enamorada
y por siempre enamorada,
para ser,
para ser,
oh Ninguna,
¡para ser!

MÉXICO D:F., 28 marzo 2008

 

JUAN CERVERA SANCHIS - LOS SONETOS DEL AJEDREZ

JAKE AL REY, EDITORES - MÉXICO D. F. 2008

EL AJEDREZ

Eres, ¡oh, sí!, ajedrez, creación notable
de una maravillosa y joven diosa
que, enamorada amante, muy amorosa
su protección te ofrece inobjetable.

Hijo de Caissa tú, e incomparable
y maravilla infín maravillosa,
tu esencia indescifrable y misteriosa
por siempre ha de ser siempre indescifrable.

Lujo tú de la Tierra ajedrez eres,
pues Caissa, bella y sabia, te perfuma
con aromas por nadie imaginados.

Que eres pues ajedrez por tus poderes
-valor, inteligencia y gracia suma-
la suma de los dones más preciados

JUAN CERVERA SANCHIS - México D. F.
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY, EDITORES - MÉXICO D. F. 2008

EL REY

Tu derecho es divino e imperioso
y tu alta autoridad y tu nobleza
en tu trono resaltan la grandeza
de tu poder a salvo y en reposo.

Que eres tú por ser tú majestuoso,
pues del cielo desciende tu realeza,
reafirmada en tu bella fortaleza
con intuitivo estilo victorioso.

Que Rey de Reyes tú, magno y arcano,
sabiamente a tus súbditos serenas,
pues la serenidad todo lo allana.

Que en el tablero reinas soberano
y con serenidad serena ordenas
combatir por tu causa soberana.

JUAN CERVERA SANCHIS 14 Enero 2007. México D. F.
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY, EDITORES - MÉXICO D. F. 2008

LA DAMA

Eres tú indiscutible poderío
pues eres en verdad superactiva,
ya que estás doble y triplemente viva
y reinas dama reina a tu albedrío.

Dama reina eres tú, sólido brío
y voluntad y fuerza imperativa,
que hiperlúcida, bella y combativa
reafirmas tu envidiable señorío.

Que alta fuerza eres tú mi reina dama
ya sea a la defensiva o al ataque
pues mandas imperiosa en el tablero.

Que eres tú arrolladora y viva llama
mientras urdes sutil el mortal Jaque
Mate que ordenas con tu voz de acero.

JUAN CERVERA SANCHIS 14 Enero 2007. México D. F.
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY, EDITORES - MÉXICO D. F. 2008

LA TORRE

La torre, como el águila, avizora
horizontes y puntos cardinales,
en tanto que se miden los rivales
con callada intención demoledora.

La torre, vigilante, exploradora
y atenta a toda clase de señales,
analiza el tablero y sus umbrales
alargando su sombra triunfadora.

La torre de mirada visionaria,
siempre en línea en el campo de batalla
y decidida siempre a batallar.

Que es la torre sin duda extraordinaria
y, gemela, se enfila y avasalla
pues se niega la torre a claudicar.

JUAN CERVERA SANCHIS 14 Enero 2007. México D. F.
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY, EDITORES - MÉXICO D. F. 2008

EL CABALLO

Retumba tu relincho en el tablero
y tu salto sesgado nos fascina,
que antinomia eres tú de la rutina
pues caballo eres tú sin caballero.

Avanzas dando pruebas de tu fuero
con admirable y sabia disciplina;
que tu hípica hipérbole combina
la hábil maniobra y el asalto fiero.

Que en el tablero, tú, siempre aguerrido,
con tus lúdricos saltos nos imantas,
pues tus relinchos son signos de gloria.

Oh caballo, valiente, noble, erguido
que, contra la hipofobia, te levantas
con aires retumbantes de victoria.

JUAN CERVERA SANCHIS 14 Enero 2007. México D. F.
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY, EDITORES - MÉXICO D. F. 2008

EL ALFIL

Tu estilo diagonal, siempre elegante,
rubrica tu elegancia y tu energía
con elegante y viva bizarría
de activo y agilísimo elefante.

Alfil que, como rayo fulminante,
recorres la elegante geografía
de la piel del tablero y su poesía
con tu elegancia bella y dominante.

Que eres, alfil, veloz y sorpresivo,
al tiempo que fantástico y valiente
y astuto y transversal; como la vida.

Que eres al-Fil nerviosamente activo
y, por tu jerarquía, eres potente
del principio al final de la partida.

JUAN CERVERA SANCHIS México D. F., 12 Enero 2007
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY, EDITORES - MÉXICO D. F. 2008

EL PEON

Humilde, servicial, sacrificado
y, en tu simplicidad, extraordinario,
al tiempo que sencillo y tributario
del Jaque Mate más elaborado.

Oh, paciente peón, quien coronado
dejas de ser peón y, tu calvario,
se transforma de súbito en erario
por tal metamorfosis sublimado.

Que estelar eres tú, y modesto obrero
que cumples tu misión de infantería,
pues sin tu aportación no habría poder.

Que sin ti el poema vivo del tablero
escaque a escaque se empobrecería
y el juego no tendría razón de ser.

JUAN CERVERA SANCHIS México D. F., 11 Enero 2007
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY, EDITORES - MÉXICO D. F. 2008

SI SUPIERA

Si supiera quién soy. Su supiera qué quiero. Si pudiera imaginar lo inimaginable.
Desde antes de nacer yo ya tenía el propósito de conversar con mis muertos. De descifrar el futuro. De acariciar el pasado. De ser. De no ser. De abrazarme a tu olvido.
De reconquistar la memoria de las viejas montañas. De entrar al alma virgen de los huidizos ríos. De adivinar las intenciones del amor, que no son lo que parecen, y los amoríos del Sol. De compartir las tristezas de la Luna.
Pero, ¡ay!, pero... No, no sé quién soy. Ignoro qué hago aquí. Me miro en los ojos ciegos de mi madre. Dialogo con el fantasma de mi padre. Mi desiertos siguen creciendo.. Me consuelo en la voz de mi amada. Veo pasar las nubes y les pregunto si saben acaso adónde van. No obtengo respuesta. Un aire tenue juega con las alas de las mariposas sonámbulas. En los secretos designios de la luz me encuentro con mi sombra errabunda.
Sangra el ruiseñor herido entre las ramas de la acacia en flor. Su sangre gotea sobre la verde grama. Llega la noche con su costal rebosante de estrellas niñas y traviesos aerolitos.
Solicito la compañía del silencio y el croar de las ranas y el ricriquí de los grillos me arroban entrañablemente y me impiden reflexionar sobre el destino de las rosas soñantes.
La seducción del aroma me transporta a invisibles e insospechadas lejanías ultrasónicas.
Una vez y otra vez me pregunto: ¿Quién soy? Y sigo sin saber qué es lo que quiero y sin poder imaginar lo inimaginable.
No obstante, sé sin saber, paradoja de espejos, que desde antes de nacer yo ya tenía el propósito de conversar con mis muertos.
Si alguien cree que miento y que no soy más que un pobre loco está en un error. Yo sólo quiero hablar y jugar al milagro de la vida, que es sed, que es agua, que es fuego, que es palabra incendiada e interminable aliento de poesía y belleza.
Su supiera quién soy. Si yo, si tú, si nosotros, si Dios, si no, si sí.
Torrentes de interrogantes. Mares sin respuestas.

INÈDITO DEL LIBRO "TÙ Y YO" -NOSOTROS-

SOBRADO DE TIEMPO

Nunca imaginó que llegaría un día en que le sobraría, hasta la saciedad, el tiempo.
Durante la mayor parte de su vida. sintió que le faltaba tiempo para todo, que sobrevivía, más que vivir, sobrecogido por la prisa y sin tiempo, propiamente, para nada, en mitad del loco y ciego torbellino de las imperiosas e inmediatas urgencias.
Súbitamente, a raíz de un golpe de suerte, la vida le permitió disponer por completo de todo su tiempo y, con todo su tiempo a su entera disposición, descubrió el enorme problema que implica disponer de la totalidad de nuestro tiempo y no saber en qué ocuparlo.
Esto le produjo una insoportable desazón interior y haciendo un gran esfuerzo trató de soportarse a sí mismo, pues aquella abundancia de tiempo vino a empobrecer su vida que, a ratos, se convirtió para él, en un insufrible martirio.
Fue así que comenzó a añorar los días y las noches en que, debido a las frenéticas prisas, no le quedaba el más mínimo tiempo para pensar en nada y, mucho menos, para reflexionar sobre sí mismo.
El correr de un lado para otro como un autómata y sintiendo que no tenía tiempo suficiente para nada que, en otro tiempo, lo irritaba y le hacía sentir que era un hombre frustrado, le parecía ahora, que disponía de todo su tiempo, una dicha perdida.
Sintió el infinito horror que entraña disponer, sin ningún límite, de todo el tiempo y no saber que hacer realmente con él.
Ante ello pensó matar al tiempo, pero como bien sabemos el tiempo es inmortal y es del todo falso que nadie pueda matarlo, aunque él, eso sí, cada instante, juega con nosotros y, segundo a segundo, nos está matando a todos.
Impotente ante el inconmensurable poderío del tiempo, aquel hombre, flotando en la desolación del ocio y su infinitesimal vacío, no halló otra manera de acabar con todo aquel tiempo de que disponía sino suicidándose, pero he ahí que, falto de valor, continuó soportando aquella su vida sobrada de tiempo, que para él se había convertido en el mayor de los suplicios.
Disponer de nuestro tiempo a nuestro entero arbitrio, en lugar de transformarse en algo placentero puede derivar en una dolorosa trampa y, aquel hombre, fue víctima, como muchos otros lo han sido, de la trampa que es en sí que un hombre, sin proyectos mayores, disponga de todo su tiempo a su antojo.

INÈDITO DEL LIBRO "TÙ Y YO" -NOSOTROS-

UNA ECUACIÓN INDESPEJABLE

-Ya nada es como antes, se lamentó el abuelo en voz alta.
El nieto, que lo oyó, le preguntó intrigado, y sin comprender a qué se refería con aquella frase:
-¿Qué no es como antes, abuelo?
-Yo. Sí, yo, ya no soy como antes.
-¿Y cómo eras antes?
-Como no soy ahora ni seré después.
El nieto siguió sin entender y el abuelo continuó hablando solo.
El nieto, en silencio, se alejó pensando:
-Está loco. Mi abuelo ha perdido la cabeza.
El abuelo, ensimismado, pero con la cabeza sobre sus hombros, insistía en su monólogo:
-Ya nada es como antes. Ya nada es como antes.
************************
Los ahora y los después, sin que fueran conscientes de ello, batallaban con hipotéticos antes en el inconsciente del nieto, mientras que la Nada y el Todo se enredaban entre sí, víctimas de su propia Paradoja, en el corazón a punto de romperse del abuelo.

INÈDITO DEL LIBRO "TÙ Y YO" -NOSOTROS-

EL LLANTO

Cuando me dieron la noticia de que Dios era ciego, sordo, mudo, eterno e inconmovible, me alegré de ser hombre y celebré, en mi fuero interno, poder ver, oír y hablar, y ya nunca jamás me lamenté por el hecho no ser eterno y conmoverme hasta el llanto.

INÈDITO DEL LIBRO "TÙ Y YO" -NOSOTROS-

EL PODER

El poder es un violento y brutal transformador. He aquí dos ejemplos incuestionables:
Al decir de los maestros esotéricos, cuando San Francisco de Asís reencarnó de nuevo en un niño italiano llamado Benito Mussolini, al crecer, acumuló tal poder que se transformó en un loco carente de piedad, a la vez que, en España, el poeta místico San Juan de la Cruz, aunque nos cueste creerlo, al reencarnar de nuevo en un niño gallego llamado Francisco Franco Bahamonde, al alcanzar la mayoría de edad, el poder de las armas lo convirtió en el despiadado Caudillo de España, también llamado Generalísimo y, para colmo, por la Gracia de Dios. ¡Menuda gracia!

INÈDITO DEL LIBRO "TÙ Y YO" -NOSOTROS-

EL TROGLODITA

El Troglodita llegó, prepotente, engreído, en el fondo inseguro, y enmascarando su estupidez tras un gesto de vencedor. Alzando la voz pidió un café, el de todos los días:
-Bien cargado, ordenó a la joven mesera. Introdujo después una mano en el bolsillo de su chaqueta y extrajo una cajetilla de cigarrillos y un encendedor. Prendió fuego a uno de ellos. Lanzó una enorme bocanada de humo y, envolviéndose en sus juguetonas y geométricas volutas, entró en una especie de místico éxtasis.
La joven mesera, muy amablemente, apareció con una taza de traslúcida porcelana donde una rebosante porción de café negro humeaba con hipnótica gracia, cuando ésta se disponía a depositarla en la mesa, El Troglodita, tras arrojarle una densa bocanada de humo a los ojos, le volvió a ordenar, mientras jugaba con su cigarrillo:
-Tráeme también un pastel de tres leches.
Sin dilación fue servido. El Troglodita, dando la sensación de ser el ser vivo más feliz de la Creación, fumaba y fumaba, entre sorbo y sorbo de café, y bocado y tras bocado de su cremoso pastel de tres leches.
Así eran los trogloditas, todavía, durante las primeras décadas del siglo XXI, en el planeta Tierra.

INÈDITO DEL LIBRO "TÙ Y YO" -NOSOTROS-

MIERDA

Aquel a quien todos consideraban un fracasado se aproximó a aquel otro a quien todos consideraban un triunfador y sin ninguna consideración, y ante el asombro y la irritación de la generalidad, le gritó a pleno pulmón:
-¡¡¡Eres una mierda!!! Reiterando: No eres más que una mierda. Mierda, mierda, mierda.
La palabra mierda, amplificada, produjo en el triunfador, acostumbrado a los aplausos y los elogios, el desconcierto total. Y no se diga en sus admiradores que, obnubilados a causa de lo que consideraban un sacrilegio, condenaron, por unanimidad, al fracasado, a muerte.
Antes de que lo aplastaran como si fuese una cucaracha inmunda, el triunfador, apenas recobrando la compostura, alcanzó a preguntarle:
-¿Y tú quién mierda eres, hijo de las mil putas?
-Yo, una mierda como tú. Ni más ni menos, pero con la diferencia de que, mientras yo soy una mierda consciente, tú eres una pobre mierda inconsciente. Y eso es patético.
El triunfador, sin poder soportar la realidad, azuzó a sus admiradores gritando furioso:
-¡¡Acaben de una vez por todas con este mierda de mierda!!
El fracasado, enmudecido a fuerza de golpes por los admiradores del triunfador, acabó en medio de un charco de sangre y convertido en una mierda, lo que no evitaría que el triunfador, y sus admiradores, más temprano que tarde, terminaran también, finalmente, siendo lo que realmente eran: mierda.

INÈDITO DEL LIBRO "TÙ Y YO" -NOSOTROS-

PIEDRAS

La piedra, al margen de cuanto sucede a su alrededor, permanece impasible.
La piedra, sí, la piedra, y yo, con la piedra en la mano, cual pastor enloquecido y desposeído de su honda, me enfrenté a la estupidez del rebaño, a sabiendas de que perdería la batalla, ya que por más que pudiera descalabrar al macho cabrío, mi acción en solitario redundaría para mí, inevitablemente, no en una victoria, sí en un total descalabro.
Lo sabía. No obstante decidí arrojar aquella piedra, que en el hueco de mi mano era por completo ajena a la pasión que me impulsaba a usarla como arma, por demás inútil, contra el estúpido rebaño.
Aquella piedra que, para algunos, tenía aristas de piedra de escándalo y, para otros, ángulos de piedra filosofal, sin que faltaran los que, al entreverla en el hueco de mi mano, creyeran que era piedra de moler, así como no faltaron los que llegaron a sospechar que bien podría ser una piedra preciosa y a su vez una piedra infernal.
Lo cierto fue que, tras arrojarla, con toda la fuerza de mi brazo, al despreciable rebaño, sin saber tan siquiera si había alcanzado algún blanco, éste, furioso, me respondió con una lluvia de piedras meteóricas, que me obligaron a correr despavorido,
pues si bien las piedras son del todo inocentes, como las espadas y las pistolas, quienes me las arrojaban, desde el enfurecido rebaño, eran verdaderos demonios.

INÈDITO DEL LIBRO "TÙ Y YO" -NOSOTROS-

COMO SIEMPRE

Como siempre tendremos primavera
y volverán las lluvias como siempre
y seremos testigos como siempre,
con el viejo rosal, del retorno fragante
de las jóvenes rosas.

Como siempre, la Vida, volverá a tomar forma
preciosa de muchacha y, como siempre,
con rosas en el pelo volverá a sonreírnos
en nombre del amor.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 7 Enero 2008

LA ACELGA

Mediterránea tú, griega y romana,
y árabe también, oh, acelga, amiga
que ante el más leve signo de fatiga
a mi cerebro das fuerza espartana.

De la esbeltez tú eres capitana,
pues la salud contigo se coliga;
que de la grasa tú eres enemiga
y fortaleza de la gente sana.

Refrescante, emoliente, digestiva
y cocida al vapor o aderezada
con aceite, vinagre y con sal fina.

Que eres tú seductora y decisiva,
oh acelga respetable y admirada,
pues reinas en el huerto y la cocina.

JUAN CERVERA SANCHIS 31 DIC. 2007


LAS PALABRAS

Las palabras,
al igual que nosotros,
se deterioran,
__________mueren
y enmudecen
en la tumba del tiempo,
pero mientras nosotros
nos pudrimos de prisa
y el olvido nos borra,
__________¡para siempre!,
ellas, las palabras,
suelen resucitar
en los jugosos labios
de los amantes jóvenes.

JUAN CERVERA SANCHIS

LUZ

Para Axaí

El ojo ciego de la luz
ignora que la luz existe.
Por los dormidos montes
de la luz baja mi sombra.
En la blanca llanura
de la luz canta el paisaje.
El que alcanza la luz
ya no es más él,
que es luz, y nada más
que luz, ya para siempre.
Sólo la luz no muere
nunca jamás ni jamás nunca.
Sea tu reino la luz,
mi luz, y yo contigo
sea por siempre luz
en tu radiante luz enamorada.

JUAN CERVERA SANCHIS


MISTERIO


Hablo del mismo hombre y la misma mujer
y de la misma sangre y del mismo planeta,
bajo la misma Luna y bajo el mismo Sol,
pero aunque nada es nuevo y todo se repite
hay vivas variantes
y, aún siendo todo igual, se podría decir
que todo es diferente.

Hablo de ti y de mí y estoy hablando
de todos los demás que por aquí pasaron
y ahora nos acompañan y también,
¡cómo no!, de cada uno y de todos
aquellos que, mañana, cuando tú y yo no estemos,
al hablar de sí mismos hablarán de nosotros;
de lo que aquí se habla desde siempre,
es decir, del misterio de la vida.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. , 21 DIC. 2007

 

AQUELLA SEMANA

Amaneció equivocado
aquel Sábado de Gloria
y se creyó Jueves Santo.

El domingo de tus besos
sin saber por qué ni cómo
amaneció lunes negro.

El viernes quiso y no pudo
transformar las horas muertas
en luminosos segundos.

Se extravió sin remedio
el Miércoles de Ceniza
en una lengua de fuego.

Martes y trece, aquel día
se hizo de noche de pronto
en un jarro de agua fría.

Que enloqueció el calendario
aquella semana loca,
y dio jaque mate al año.

Aquella loca semana
que herida de meses locos
loca de siglos sangraba.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 7 Diciembre 2007

Al NIÑO DE LA HUERTA
-Con Motivo de los 100 Años de su Natalicio-

Nunca como Curro nadie
cantará las malagueñas,
los populares fandangos
y la Romería Loreña.
Setefillano era él,
Francisco Montoya Egea,
quien desde niño hechizaba
el corazón de la huerta
con su enamorada voz
de preciosas transparencias.
Curro Montoya, loreño
de los pies a la cabeza,
y, de la testa a los pies,
varón cabal de alma buena.
Entre ladridos de galgos
recorría Curro la sierra
respirando el aire puro
y cantando con pureza,
sentidos y hondos fandangos,
sobre su jaca rondeña;
fandangos que estremecían
los jarales y la piedras.
¡Ay, Curro, Curro Montoya,
ejemplo de alta nobleza,
hondo artista y andaluz
de la sencillez suprema;
que era Curro un hombre humilde,
que era El Niño de la Huerta,
cuyo corazón, tan grande,
no cabía en esta tierra,
por lo que al morir voló
con su voz a las estrellas
en donde sigue cantando
fandangos y malagueñas,
y, con loreña emoción,
la Romería Loreña;
que ángeles y querubines
al unísono celebran.

JUAN CERVERA SANCHIS
Ciudad de México, Primero de Noviembre 2007

 

A Juan Cervera Rueda, mi padre.

UNA MUJER

Una mujer gritaba,
jugándose la vida,
por las calles de Brenes,
pueblo de la provincia de Sevilla,
Andalucía:
"¡¡¡Franquistas, asesinos!!!"
Una mujer gritaba como loca,
acababan de matar a su esposo,
el padre de sus pequeños hijos.
Una mujer gritaba sin que nadie la oyera,
aunque todos la oían en aquel triste pueblo.
Una mujer gritaba, y lloraba y gemía,
sin consuelo de nadie,
sola y desamparada, fatalmente viuda
y con su vida rota para siempre.
Una mujer, mi madre.
...Por las calles de Brenes,
pueblo de la provincia de Sevilla:
"!!!Franquistas, asesinos!"
El eco de su voz resuena todavía
por ese Sur de España,
en que aún, ¡todavía!, claman en las barrancas,
y en las hoscas cunetas de las viejas veredas,
esqueletos sin nombre.
Una mujer gritaba,
gritaba una mujer, ¡ay, dolor!, ¡ay, dolor!,
y seguirá gritando, aunque ella ya esté muerta,
pues hay gritos tan hondos y tan altos
que nunca, nunca, nunca,
¡nunca jamás se extinguen!

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. Domingo, Noche, 7 de Octubre 2007

VIENTO SOLAR


1
El alma niña del Sol,
que estaba triste ayer noche,
al amanecer cantó.

2
El Sol quería saber
por qué el azahar es blanco
y rojo loco el clavel.

3
Buscaba el Sol un espejo
en donde poderse ver.
Ignoraba que era ciego.

4
En la memoria del Sol
están vivos nuestros besos
y nuestros sueños de amor.

5
Si no fuera por el Sol
no existirían tus labios,
y mucho menos mi voz.

6
Una noche de verano
supe que los grillos eran,
del Sol, alegres heraldos.

7
Nos leía el pensamiento
el Sol del atardecer
traduciendo nuestros sueños.

8
Es verbo encendido el Sol.
Es el Sol música en llamas.
Es ardiente corazón.

9
Tú y yo somos dos partículas
de Sol, enamoradísimas
del fuego infín de la vida.

y 10
Somos, ¡oh, sí!, Sol que habla.
Sol que habla y piensa, esos somos;
a la vez que carne y alma.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. Atardecer, 23 Agosto 2007

 

MONEDA


ANVERSO

Que mujer y lealtad no van unidas
es algo que sabemos.
No suframos
por traición de mujer.
Tomemos de ellas
-las mujeres-
el caprichoso néctar
del instante
y démonos, sin más,
por bien pagados.

.
REVERSO

Que varón y lealtad no van unidos
es algo que sabemos.
No suframos
por traición de varón.
Tomemos de ellos
-los varones-
la efímera amistad
bajo el calor del vino
y pasemos por alto sus traiciones.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 15 Agosto 2007

NUEVOS HAIKUS

1
Cuando tú lloras
y yo bebo tus lágrimas
mi alma se endiosa.

2
Tú eres la fuente
donde mi sed se sacia
de agua naciente.

3
Gracias a ti
mi corazón revuela
cual colibrí.

4
En el rosal
se balancea la rosa
con gracia astral.

5
Donde tu pisas
las piedras tienen alas
de golondrinas.

6
En tu mirada
el ojo azul del mar
se mira y ama.

7
Tus sueños sueñan
que no eres más que un sueño.
Por Dios, ¡despierta!

8
El cementerio
explotaba de vida
con cada muerto.

9
En mi cartera,
con tu fotografía,
guardo una estrella.

Y 10
Cuando tú cantas
un coro de sirenas
puebla mi alma.


JUAN CERVERA SANCHIS
Ciudad de México, lunes 13 Agosto 2007

VINO CIEGO

En la sed del vino ciego
vi el amarillo del oro,
olí el aroma del sol
y me embriagué de calostros.
En el cristal de la vida
amé el iris de tus ojos
entre encajes y reflejos
de aerolitos presurosos.
Supe que nada es nombrable,
que cuando decimos gozo
no es gozo lo que decimos.
No es la flor del loto el loto
y no es el loto la flor.
Tú y yo somos muchos otros.
En la sed del vino ciego
fui saciando, poco a poco,
mi hambre de luz, cuando vi
lo inexplicable en tu rostro.
Mi rostro... No existe, ¡no!
Cuanto veo y cuanto y cuanto toco
no es como yo lo imagino.
¿Quién dice que es rojo el rojo?
¿Quién que el azul es azul?
En la sed del vino ciego
vi el amarillo del oro,
alcé mi copa de plata
y vi que no tenía fondo,
y vi que no tenía vino
y que el oro no era oro.
En la sed del vino ciego
me reencontré con tus mostos
y los viejos sabios, ¡ay!,
deliraban como locos.
En el jardín de mi casa
el rosal olía a heliotropo
y mi pensamiento herido
no salía de su asombro.
En la sed del vino ciego
descubrí que lo más próximo:
tu boca y mi boca, el beso,
eran lamentos remotos.

JUAN CERVERA SANCHIS.
México D.F. 8 de mayo 2007

POSTAL

Yo sé la antigua historia del vino y del azul
y conozco el secreto mudo del abedul.

Soy rey de las palabras, reino en el yo y el tú.
Amo el punto en la í y hago versos en ú.

Hablo con Juan Cervera mientras juego y escribo,
en la ciudad de México, a ser libre y cautivo.

Cae la noche despacio por Reforma, en mis ojos
la vida es como un aire de arco iris y antojos.

¿Qué andaluz-mexicano, de pirámide y reja,
imagina que canta y en silencio se queja?

Se detiene un instante la belleza del mundo
en la voz de la noche y en mi amor vagabundo.

Pienso en seres lejanos, vibro en el calofrío
y, el misterio, de súbito, tiene aliento de río.

Miro el negro café que, en la taza, humeante
solicita mis labios como novia soñante.

Es hora de volver a des-rodar mi vía.
Pago y vuelvo silbando mi diario adiós al día.

Debo dormir, soñar y olvidarme del hombre
que convive conmigo y responde a mi nombre.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 26 Abril 2007

 

DE BAJA

Y le dieron de baja en el partido,
por cierto ya hecho añicos,
el partido.
De baja, sí, de baja,
como se da a una póliza,
y, de paso, expulsado y condenado
(¡ah San Cabrón El Bizco,
santo entre los más santos)
al perpetuo ostracismo.

El comité lo dijo,
lo dijo el comité
y sentenciado así
(¿de dónde salen, ¡ay!, tantos hijos de puta?)
el miembro quedó fuera,
por más que le colgaran las pelotas
entrepiernas, grandísimas,
ya que era un valiente,
pues los castrados nunca jamás nunca
serán dados de bajo
de éste o de aquél otro partido.

Y le dieron de baja
por aquello tan simple
de que toda verdad
estorba a los partidos.

Libre ya de cerrojos y cadenas
y sucias componendas
saboreó el café sin azúcar
de la siempre preciosa libertad.

Y le dieron de baja
y libre al fin de la oscura mazmorra,
donde se apandillaban los mediocres,
nadó a contracorriente,
caminó cuesta arriba
y ensayó una canción,
su canción, la muy suya,
la no cantada a coro y por la fuerza
como aquel himno gris y partidario
en donde la mentira lo era todo.

Y le dieron de baja
y comenzó a ser él, sin cortapisas,
lo que sin duda no fue nada fácil,
pero por lo difícil fue hermosamente hermoso.

JUAN CERVERA SANCHÍS
MÉXICO D. F., LUNES 23 ABRIL 2007

LOS RUNASIMIS

Los runasimis del Perú
recobrarán la luz.

Allá en el Iguazú
hay peces de tisú.

La sed de Tonatiuh
inventó el arcaduz.

La sombra del laud
es un canario azul.

El dolor de la cruz,
¿qué sería sin Jesús?

Juan Cervera Sanchís
5 de Abril de 2007

ROSA VERDE


La rosa verde se muere
Se muere la rosa verde. .

El aire besa tus sienes.
Tu pensamiento se enciende.

Sabes de pronto que eres
quien no eres.

¡Oh aroma de rosa verde, .
tan joven y sutil siempre!


Juan Cervera Sanchís
5 de Abril de 2007

EL RUISEÑOR


El ruiseñor
quería morir de amor.

En la raíz de la flor
la tierra, el agua y el sol,
con trinitaria emoción,
se hablaban de tú con Dios.

Que quería morir de amor
el ruiseñor.

Juan Cervera Sanchís
5 de Abril de 2007

LLANTO

Lloro porque no tengo, mira que rara forma de llorar,
mas que esta pobre y limitada vida,
mas que esta vida pobre y limitada.
¡Tan pobre que es de todos menos mía!
Vivo queriendo estar en tantos sitios
donde no puedo estar, que es agonía
esto de estar, sabiendo que no estoy,
en donde estoy llorando mi alegría.
Es por eso no más que no puedo evitar,
falto de tiempo, cautivo de mi sombra dolorida
y sujeto al espacio de mi cansado cuerpo,
imaginar, soñar y desear mil y una vidas.
Uno y mil cielos en que urdir mil y una fantasías
en un y mil países diferentes, en un y mil planetas lejanísimos.
¡Ah, qué hermoso, hermosísimo sería!
Y así, ¡oh, sí!, poder estar. al mismo tiempo, y sin nostalgia,
con Carmen, con Belén, con Julieta y Sofía;
y brindar con Fernando y conversar con Miguel
y estar aquí y allá, y en todas partes, sin conocer la prisa.
Llámenme loco, desatado, absurdo, digan pues lo que quieran
de mi por desear tener mil y una vidas,
pero es que, la verdad, al desnudo y sin más, ¡oh, amigos míos!,
tener tan solo una es algo que me duele y me limita.

JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D. F., 29 Marzo 2007

ESCRIBO

Escribo para ti que aún no has nacido
desde este dos mil siete acanallado
por Forbes, por su lista y lo robado;
que sin ladrón no hay rico ni engreído.


Escribo para ti, ya desvivido
desde antes de nacer, y derrotado;
con la bolsa a la baja y asaltado
por la mercadotecnia y lo podrido.


Escribo porque escribo, a mi pesar
cada día más pobre y más consciente;
seguro de que nada ya es seguro.

Para ti escribo, sí, por no llorar,
en este mundo absurdo y deprimente;
de sus miedos esclavo y sin futuro.


JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D.F. 13 MARZO 2007

NO CREAS

No creas que mi muerte es solamente mía.
No vayas a creer que tu vida es tu vida.
El corazón del tiempo se esfumó en la ceniza.
En la mansión del hambre el hambre no cabía.
Alguien tiró un zapato. Me puse la camisa.
Me asomé a tu mirada. Tu ceguera fue mía.
En la ciudad del miedo de miedo se moría.
Se cerraban los templos. Se abrían las cantinas.
Los borrachos tiraban las botellas vacías.
Enredada en su sombra la justicia dormía.
La lepra entraba a saco en los vientres encinta.
Irremediablemente el mundo daba risa
mientras todos llorábamos lágrimas asesinas.
Niñas vírgenes daban gritos que nadie oía.
Ejércitos de locos desfilaban de prisa
yendo de la violencia a la violencia misma.
¡Cuántos brazos sin cuerpo! ¡Cuánta sangre vertida!
¡Oh, amigo mío!, no creas que tu vida es tu vida.
No creas que mi muerte es solamente mía,
creas pues, o no creas, todo al fin se recicla.

JUAN CERVERA SANCHIS

México D. F., Lunes 5 Marzo 2007

SONETO DEL SOL


El soneto del sol nos enaltece.
El soneto del sol nos amotina.
El soneto del sol nos ilumina.
El soneto del sol nos enfebrece.

El soneto del sol nos estremece.
El soneto del sol nos alucina.
El soneto del sol nos vitamina.
El soneto del sol nos enriquece.

El sol es un soneto enaltecido.
El sol es un soneto amotinado.
El sol es un soneto enfebrecido.

Es un soneto el sol iluminado.
Es un soneto el sol enriquecido.
Un soneto es el sol enamorado.


JUAN CERVERA SANCHÍS.

México D. F., 2 de marzo 2007.

CUERDA FLOJA


Nací en la cuerda floja.
Crecí en la cuerda floja.
Viví en la cuerda floja
y ahora que agonizo
sigo en la cuerda floja
esperando mi muerte
para ver si es posible
liberarse
de esta angustiosa cuerda
ciega y cruel
en donde, a contra vida,
canto y grito
como uno más, de tantos
millones como nacen
y mueren sin remedio
cada día,
sobre la cuerda floja
de este planeta nuestro,
tan sufrido,
donde a pesar de todo,
todavía, huele a niños
y a inocentes muchachas
mágica y bellamente enamoradas.


JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D.F. , 10 FEBRERO 2007

2007

Comienza el 2007
y todos los autómatas
como perros de circo,
lindamente amaestrados,
te dicen: "Feliz Año".
¡Ah, qué lindo, qué lindo!
¡Son tan originales
estos perros de circo de dos patas!

Sí, comienza el 2007
y, exactamente igual que el 2006,
todo sube felizmente de precio.
¡Ah, que felicidad tan feliz es la nuestra!

Comienza el 2007
y el 2 y el 7, ¡ay!, suman 9.
¿Qué quiere decir esto?
En realidad no quiere decir nada,
simplemente comienza un nuevo año,
lo que no es nada nuevo,
y tú, para empezar,
no quieres ya hacer cuentas;
que hagan otros sus cuentas,
que cuenten agujeros,
que sumen o que resten autoengaños.
Consciente tú del mundo,
dividido y absurdo, en que te asfixias
multiplicas constantes desencantos.

Comienza el 2007
y, exactamente igual
que volverá a ocurrir el 2008,
y ya nos ocurrió en el 2006,
la cosecha de mierda será mucha
y los hijos de puta seguirán imperando.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. Vísperas de los Santos Reyes

OLVIDÉ

Olvidé que moría
y agradecí al olvido
tan precioso consuelo;
que gran consuelo es
para el agonizante
el aire del olvido.

Olvidé que moría
y, al aire del olvido,
disfruté de la fiesta
y soñé que mi vida
se vestía de nuevo
de fragantes y niñas ilusiones.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 30 Diciembre 2006

GRANO DE ARROZ

Para mi abuelo Pascual Sanchís Sanchís, natural de Barcheta, Valencia, introductor del cultivo del arroz en tierras de Andalucía.


La belleza está ahí
y ahí está la poesía,
en el grano de arroz,
y la sabiduría
y la luz del amor.

Ahí, ahí, ahí:
en el grano de arroz.


JUAN CERVERA SANCHÍS
México D.F., 29 Diciembre 2006


SIN DINERO


Me quedé sin dinero.
Me quedé sin amigos.
Me quedé sin amante
y con mi sombra herida
de inmensos desencantos.
En mis bolsillos rotos
gritó la urraca amarga de la desolación
y, en plena bancarrota, caminé a la deriva.
Supe que sin dinero las puertas se cerraban
con trancas y cerrojos y vueltas
y más vueltas de llaves para mí.
Pedí prestado en vano
y hundido en la indigencia
recordé una coplilla
que escuché alguna vez
siendo un adolescente:
"Ar pie de un árbo sin fruto
me puse a considerá:
Que pocos amigos tiene
quien no tiene ná que dá."
Y me quedé sin más
como se queda el árbol anciano en el otoño,
y aún mucho peor: sin retoños ni sueños,
sin fantasías secretas que urdieran primaveras,
y vestido de hojas amarillas
intenté dialogar con las hormigas
hundido en mi dolor de pájaros hambrientos
y sin trigo al alcance de sus picos.
Me quedé sin cartera, ¿para qué la quería?
Mis tarjetas de crédito, ya sin crédito alguno,
remordían el plástico
entre ciegas y crueles carcajadas,
pues la vida es así de hija de puta
y, al pobre, la verdad sea dicha,
y de paso desdicha, ni la burla perdona.
Me quedé patitieso.
Me quedé boquiabierto.
Me quedé con la soga
apretándome el cuello y sin querer ahorcarme,
y una viga de dólares visiblemente falsos
se rompía a pedazos
entre devaluados euros sin voz ni voto
y libras esterlinas de juguete.
Pedí desesperado auxilio a la Poesía
y, fue entonces, que descubrí
el por qué y el para qué
de la aún no nacida rosa azul
y me embriagué de luz
y me embriagué de amor
contra la fiera lógica, fieramente inhumana,
de la brutal ausencia de dinero
y el frío corazón de los banqueros,
entre otras negras faunas
que, como tú bien sabes,
sin compasión ninguna,
han poblado, y continúan poblando,
de múltiples miserias nuestro mundo.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D.F., 20 Diciembre 2006

DURA

Dura, amarga e injusta.
¿De quién estoy hablando?
¿Acaso no lo sabes todavía?
Habló sin más, ¡oh, amiga!, de la vida.
De la vida desnuda.
De la vida en los huesos.
De la vida que acaba siempre en hiel.
¡Oh cruel crueldad más que cruel de la vida!
Dura, amarga e injusta
como la fuerza ciega del tirano y el huracán.
La vida ajena a la Poesía y a la misericordia.
Por favor, por favor, dejen de disfrazarla
de dulces campanitas de Navidad
y ángeles bellos.
La vida es como es y está presente
en el mantel y el mármol de nuestra mesa,
ya sea como lechón descabezado
o burlón huevo frito.
La vida en fin, amiga, nuestras vidas
y las vidas de todos.
Semejantes o no semejantes.
La vida que se arrastra como un torpe reptil
o vuela presurosa y geométrica como blanca paloma.
La vida, sí, la vida.
Te lo escribo llorando sobre el mar
indiferente siempre a la sal de mis ojos.
Te lo escribo en la arena de las playas
llenas de peces muertos,
en las tapias oscuras de las ciudades tristes.
Te lo escribo a sabiendas
de que nunca jamás tus ojos me leerán
mientras que me recreo imaginando
que por fin he encontrado
el perfecto revólver y la bala perfecta
que liberen mi alma de esta vida
-dura, amarga e injusta-,
aunque no crea en mi alma ni en mi vida
y por ti, mi Indefensa,
criatura rosa azul que me alimentas,
siga a pesar de todo creyendo en la Poesía
y en la luz de tus ojos capaces de mirarme
bordando enamoradas caricias como soles
por surgir de las manos de Dios,
arrepentido finalmente de su obra
y decidido a corregir sus textos
y ponerle ternura a la dureza,
dulzura a la amargura
y justicia ¡¡justicia!!
a tanta y tanta y tanta injusticia
como ha prevalecido y prevalece
en su injusta creación
y en el más que fallido a todas luces
de todos sus inventos y caprichos:
la Humanidad, nosotros,
tan próximos a Dios, que lo imitamos
matando por matar,
robando por robar
y poniendo en peligro cada instante
la paz y la alegría y el soplo del amor
que podría convertirnos en verdaderos dioses
y a Dios en Dios y en Hombre verdadero.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 13 Diciembre 2006

SONETO ROSA AZUL


En tus catorce pétalos de vida
mi jardín se despeja en ecuación
de aromático amor y aérea pasión
graciosa y felizmente concebida.

Rosa azul eres tú, jamás rendida
ante ningún color o tuerta acción
de la flor de papel o de latón
y aún menos del olor insecticida.

No va contigo, no, soneto mío
la prosaica y la absurda terquedad
que deriva en engaño y nada serio.

Que eres tú noble y alto señorío
y aspiración de suma libertad
en los catorce sueños de tu imperio.

JUAN CERVERA SANCHIS
Inédito de "Rosas Azules"
México D. F., 12 Diciembre 2006

CANCIONCILLAS ELEMENTALES


AIRE

Del aire sé lo que sé
que el aire sabe de mí:
que respirar es nacer.

Sabe el aire quien soy yo
y yo sé
que, sin el aire, mis ojos
te dejarían de ver.

TIERRA

De la Tierra,
¿qué diré yo? ¿qué diré?
¿Qué diré que Ella no sepa?

Guardaré silencio yo
tendido sobre la yerba;
sintiendo en mi corazón
que soy un granito de Ella,
un granito nada más,
¡pero un granito que piensa!


AGUA

Nada más hermoso, ¡nada!,
que arder con la sed al labio
y encontrarse con el agua.

Quiero yo beber sabiendo
lo que siente mi garganta
cuando el agua la acaricia
convirtiéndola en hontana.

Que es vida el agua, que es vida
y, sin agua,
no existiría las rosas
ni mi sangre enamorada.


FUEGO

En la lengua de la llama
escucho el idioma virgen
y misterioso del fuego.
¡Descubro lo irresistible!

En la llama de tu lengua
mi lengua en llamas revive
y entre los dos descubrimos
que la luz es nuestro origen.


JUAN CERVERA SANCHIS

México D. F., 12 Diciembre 2006

SINFONÍA EN DO MAYOR

Si alguien piensa en mí ya no estoy solo.
Estoy pensando en ti, tú no estás sola.
Compañía constante de mi alma.
¡Oh, amiga! ¡Oh, luz amada!
¡Oh, voz! Tu voz, tu amadísima voz,
aromando amorosa los rincones
secretos de mi espíritu con tus rosas azules,
esas rosas tan tuyas, rosas únicas,
y tan sólo existentes,
por la Gracia de Dios, y entre Adiós Gracias,
en tus sueños de niña siempre niños.
Sí, te puedo asegurar, con el día y la noche
saltando entre las palmas de mis manos,
que si alguien piensa en mí ya no estoy solo,
mientras que pienso en ti, mientras que siento en ti
y Dios adquiere forma de gorrión y rosa ante mis ojos.
Rosa azul, rosa, rosa y, mucho más que rosa rosa,
azul de azules vírgenes,
por lo que puedo ver -mirífica visión- girar,
danzar quiero decir, bellamente al unísono,
el supremo espectáculo de lo macroimponente
y el sutil espectáculo de lo micro archisabio.
Si alguien piensa en mí. Si tú. Si yo.
¡Oh, amadísima amada!
¡Oh, tú, mujer, mujer! ¡Oh, síntesis de Dios!
Tan intensa y graciosa, tan luz en luz de vida
y tan, sencillamente, sudando sentimiento
por cada uno de los preciosos poros de tu cuerpo.
¡Oh, amada rosa azul, en donde la distancia
es fiel y enamorada real proximidad
y caben, porque caben, todas tus imposibles fantasías,
y las mías, y las mías también.
Nunca jamás lo olvides.


JUAN CERVERA SANCHÍS
Del libro inédito: "ROSAS AZULES"
México D. F., 7 Diciembre 2006.

JARDÍN


En el jardín en flor sueño tu noche.
Los surtidores niños acarician los pechos de la luna.
Sòlo el amor nos salva y enaltece.
Llegas pisando suave, de puntillas,
y la hierba, rebelde, verdemente sonríe.
¡Ah, la de veces que he muerto por tu causa!
¡Ah, la de veces que he vuelto por tu causa a nacer!
Y muerdo tu manzana, àvidamente.
A dulce celestial me sabe la memoria.
Eran dos uvas negras tu mirada.
Me dormí entre relojes para olvidar el tiempo.
¡Oh, criaturas efímeras!
Nosotros.
Insectillos, revuelo de un segundo.
Y, entre tanto, este soplo,
este zureo sediento de caricias.
En el jardín en flor sueño tu noche
y, las rosas azules, desveladas, me vigilan celosas.

JUAN CERVERA SANCHÌS.
México D. F. 4 Diciembre 2006

 

LE PONDRIA

Le pondria

los cascabeles al gato

negro y ciego de la vida

y, a la gata de los celos,

con gusto, la vestiría

de niñas lunas crecientes

y estrellas de fantasía.

Cansado de realidad,

le pondria

los cascabeles al gato

miserable de este día,

hambriento de gata y noche

y sediento de caricias.

JUAN CERVERA SANCHÍS

MEXICO D.F. A 30 DE NOVIEMBRE DEL 2006.

TACÓN Y MADERA

El tacón y la madera,
la madera y el tacón,
y ese baile que tú bailas
con tu cuerpo bailaor.
Ese baile que tú bailas,
la madera y el tacón.
Baila, niña, baila, baila.
¡Ay, niña, baila, por Dios!
Por Dios, niña, baila, baila;
baila, baila, baila al son
de la sangre de tus venas
y mi viejo corazón,
tan joven en la madera,
tan mágico en el carbón,
tan rebosante de vida
y tan alto en tu tacón.
¡Ah, ese baile que tú bailas
con tu cuerpo bailaor!
Ese baile que tu bailas,
que bailas tú y bailo yo.
El tacón y la madera,
la madera y el tacón
y mi alma atea; mi alma
creyendo de pronto en Dios.

JUAN CERVERA SANCHÍS
México D. F. Madrugada 17 NOVIEMBRE 2006

HAIKUS DE JUAN CERVERA

TRADUCIDOS POR EL POETA
BRETON IVES BRUSK AL FRANCÉS Y A LA LENGUA BRETONA


LOS CARACOLES
SUPONEN QUE SON DUEÑOS
DE TODO EL BOSQUE.

AL CAER, LA HOJA,
SUEÑA POR UN INSTANTE
QUE ES ALA Y OLA.

SURGE UNA FLOR
DE LA TUMBA DEL NIÑO
QUE AYER MURIÓ.

BRETON

AR MELHWED-KROGENNEG
A ZOÑJ DEZO BEZA MISTRI
WAR AR HOAD A-BEZ

O KOUEZA, AN DELIENN,
A HUÑVRE EVID EUR PREDIG
EZ EO ASKELL HA GWAGENN

EUR VLEUNIENN A ZIFOUP
DEUZ BEZ AR HOUADUR
A VARVAS DEH.

FRANCES

LOS ESCARGOTS
SUPPOSENT QU´ ILS SONT LES MAITRES
DE TOUT LE BOIS.

DANS SA CHUTE, LA FEUILLE,
REVE POUR UN INSTANT
QU´ ELLE EST AILE ET VAGUE.

UNE FLEUR SURGIT
DE LA TOMBE DE .L´ENFANT
QUI MOURUT HIER.

JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. Octubre 2006

QUEJÍOS

Esa sombra que anda ahí
ya no sabe de quién fue
ni si tuvo cuerpo un día
o lo vorverá a tener

Es un quejío esa sombra
de un quejío que quiso ser
quejío y que nunca pudo
llegar der todo a ser él.

Que esa sombra es un lamento
de un cante a medio nacer
en la garganta de un hombre
que enloqueció de mujer.

Que er misterio infin der cante
nos alegra y entristece;
que es traje de fiesta er cante
que a los pobres enriquece.

Que er cante nos pone a prueba
con sus quejíos dolientes,
y nos apuñala er alma
con su acción de vida y muerte.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 18 septiembre 2006

ALZHEIMER

Olvidó que había nacido e incluso que moriría
y, ¡todo olvido!, olvidó aquel hombre que vivía.
Sin pasado ni futuro, sin presente, se perdía,
desmemoriado, en la nada de su memoria perdida.
Sin memoria no hay historia ni cuentos ni fantasías.
No hay sin historia dolor. No hay sin memoria alegría.
Sin memoria iba aquel hombre sin saber adónde iba;
sin memoria y sin historia y, aunque vivo, ya sin vida.
Aquel hombre sin memoria, que ni su nombre sabía.
Aquel hombre sin historia, que ya ni sombra tenía.
Aquel hombre, que olvidó que alguna vez moriría,
sin saber que, quien olvida la muerte, olvida la vida.
Aquel hombre, que olvidó que Dios jamás nos olvida
y, ¡todos!, en su memoria, somos acción trascendida.


JUAN CERVERA SANCHÍS

México D. F-, 14 septiembre 2006

UNA MUELA

Una muela perdiste,
no te quejes,
podrías haber perdido un ojo,
una pierna, esta mano
con que estás escribiendo.
Una muela perdiste esta mañana
y eso te puso triste;
perder, no importa lo que sea,
deja un sabor amargo,
es algo que no gusta nunca a nadie,
lo sabemos muy bien,
por más que, sin embargo,
la vida, en suma, sea una continua pérdida.
¿En dónde están tus padres?
¿Que se hizo de tantos
y entrañables amigos
como ya se fueron para siempre?
¿Que se hicieron, ¡ah, sí!,
de aquéllas ilusiones
que incendiaron tu vida de alegría?
Una muela, tu muela,
y no la del juicio,
perdiste esta mañana
y sólo se te ocurre escribir un poema,
ya que ir al dentista,
por hoy, no está a tu alcance.
Son las cosas, sin mayor importancia,
de la vida que, hoy, como ayer
y, sin duda, mañana,
juega a los altibajos,
pues es así la vida,
no te quejes,
entiende que una muela
es tan sólo una muela
y este mundo nuestro está plagado
de sonrisas postizas.
Una muela perdiste,
olvídalo, mi amigo, y a otra cosa.


JUAN CERVERA SANCHIS

MËXICO D. F., 28 Julio 2006

BURLA


La vida es una burla
que se rompe de pronto en carcajada
en los cínicos labios de la muerte.

No te creas las mentiras de la vida,
qran embustera ella como el más vil ladrón.
Vívela día con día y déjala inventar noche con noche
fugaces aerolitos teñidos de imposibles.

Olvídate de ti, de tus años perdidos para siempre,
y permite que ruede, irradiando alegría,
por las rojizas calles de tu sangre,
la bicicleta blanca de tu ilusión de niño.

La vida es una burla, Dios es un gran payaso,
y nosotros. ¡ay, pobres de nosotros!,
cercados por legiones de insobornables dudas,
somos, si es que realmente somos,
indefensos y tristes payasitos
que sueñan que se ríen de sus frágiles sombras.


JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 24 Agosto 2006

ME DUELE

Me duele el vino y el agua.
Me duele el aire y el sol.
Me duele quedarme a solas
con mi sombra y sin tu amor.
Me duele, vida, me duele
la vida sin tu calor.
Me duele la rosa niña
y el anciano ruiseñor.
Me duelen las horas muertas
y el silencio del reloj.
La casa vacía me duele
y el entreabierto balcón.
Me duele mi cama huérfana
de tu cuerpo y de tu voz.
Me duele saber que vivo,
que aún late mi corazón,
y que tú no has de volver
por más que lo quiera yo.
Me duele, vida, me duele
la memoria de tu adiós
vestido de jamás nunca
y de absoluto dolor.

JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D. F. 24 Julio 2006

LA VIDA

La vida,siempre de prisa,
herida de muerte siempre;
siempre huyendo de sí misma.

La vida, con su disfraz,
de lobo o de golondrina.
La vida, en el fondo, siempre
inexplícable y bellísima.
La vida que, siendo tú
y yo, ¡qué rara es la vida!,
en realidad, oh, amor mío,
ya ves, no es tuya ni mía.

La vida como una sombra
del cuerpo de la mentira
y la verdad hecha añicos
por la sombra de la vida.

No es mi lengua ni es mi mano,
no es el papel ni la tinta,
no eres tú y no soy yo,
no es el llanto ni la risa.

¡Quién sabe por qué la noche
es hija y madre del día¡
¡Quién sabe por qué las rosas
conviven con las espinas!

¡Quién sabe por qué la muerte
no es posible sin la vida!

Yo ya no quiero saber,
oh, madre sabiduría,
por qué y para qué nací,
yo sólo creo en la poesía.

JUAN CERVERA SANCHIS
MËXICO 22 Julio 2006

LA MÚSICA

La música de la lluvia.
El cristal de tu ventana.
La tarde que anochecía.
El día que agonizaba.
Hontanas, ríos y mares;
ríos y mares, hontanas.
El placer de ver llover
a una nube enamorada.
La voz del tiempo sin tiempo.
La rosa transfigurada.
La fuerza de lo invisible.
Lo visible... Tu mirada.
Ver sin ver. Cerrar los ojos
y ver los ojos del agua
heridos de Dios y llenos,
hasta rebosar, de lágrimas.
La noche en flor de misterio
y aromada de galaxias.

JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D. F., 17 Julio 2oo6

 

SOY

-Soneto alejandrino invertido-

Soy un cabo de vela con vocación de estrella.
Soy un suspiro iluso y una lágrima lenta.
Soy sólo un sueño efímero que se pierde en el viento.

Soy apenas la sombra de una huella sin huella.
Soy la furia callada de la oculta tormenta.
Soy un oscuro esclavo preso del desaliento.

Soy la voz dolorida del más doliente anverso.
Soy un clamor de espejos e imágenes fallidas.
Soy el llanto sangrante de incontables heridas.
Soy el rostro sin rostro y amargo del reverso.

Soy la más vulgar prosa disfrazada de verso.
Soy la muerte más muerte y a la vez soy mil vidas.
Soy la causa perdida de las causas perdidas.
Soy el hombre, el desastre mayor del universo.

JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D. F. 7 julio 2006

 

CAPRICHOS Y CONFESIONES

EL AIRE

El aire que nos explora.
El aire que me alimenta.
El aire que canta y cuenta.
El aire que me enamora.
El aire que ríe y que llora.
El aire con que me visto.
El aire que nadie ha visto.
El aire siempre viajero.
El aire fiel de un "te quiero.
El aire por el que existo.

EL DIOS

El dios herido sabía
que su muerte era inminente
y la esperó sonriente
mientras ella sonreía
y, en secreto, le decía:
"Sabe aquel que nada sabe
y no necesita llave
para entrar en mi recinto,
tuyo al fin, si dios extinto,
mueres dios y naces ave."

¿QUIÉN?

¿Quién, ay, amor, no querría
viajar por el universo
de tu lengua como un verso
empapado de poesía?
¿Quién, vida, no desearía,
en la cresta del deseo,
robarle el sueño a Morfeo
y viajar a la ventura
por tu hipnótica cintura
bajo la guía de Febeo?

EL SUICIDA

Hundido en el desaliento
converso con el suicida
que anda hostigando mi vida
e hiriendo mi pensamiento.
Huérfano del sol y el viento
y en mi horfandad olvidado
de tu aroma enamorado
voy solo y a la deriva
con mi voz triste y cautiva
y mi tiempo extraviado.

LOS ENFERMOS

Los enfermos que me habitan
y la pluma con que escribo
me recuerdan que estoy vivo
entre sombras que levitan
y sueños que regurgitan,
tras largas noches de insomnios,
toda clase de demonios
y engendros confabulados
con los más perversos hados
y siniestros nosocomios.


JUAN CERVERA SANCHÏS Del libro: "CAPRICHOS Y CONFESIONES"-

MÉXICO D. F.,23 Junio 2006

SEVILLA

¿Dónde quedaría, Dios mío,
dónde quedaría Sevilla,
aquella Sevilla, ¡oh, sí!,
que olía a puras maravillas?
Sevilla maravillosa,
maravillosa Sevilla,
donde la sevillanéz,
más alta y sevillanísima,
se hacía Giralda y paloma,
cielo azul y golondrina.
Virgen de la Macarena,
amor y memoria viva,
¿díme, si es que tú lo sabes,
en dónde quedó Sevilla?
¿Dónde quedaron aquellos
sevillanos que creían
en las campanas del sueño
y en las rosas trascendidas?
Por la calle de La Sierpe
busco en vano huellas mías
y en la Puerta de la Carne
tan sólo encuentro cenizas.
¡Oh, Dios mío, ¿dónde quedó
aquel río de Sevilla
donde Triana y tus ojos
niñamente se veían?
¿Dónde quedaron tus ojos
y dónde aquella Sevilla
donde mucho más que el oro
importaba la poesía?
Porque Sevilla, ¡ah, Dios mío!,
era entonces tan Sevilla,
que calle a calle era Ella
arte vivo y suma vida.
Sevilla y su gente aquella
¿ya para siempre perdidas?
No, ya para siempre encontradas
en mi niña fantasía,
ahí donde no muere nada
y la vida es infinita.

JUAN CERVERA
MÉXICO D.F., 11 MARZO 2006

 

ADIOS

Pues, ¿qué es la vida?, sino un constante adiós.
Adiós le dije al vientre de mi madre
y ya venía mi alma de otro adiós
y herida de tristeza por los aires.
Mi infancia fue un adiós sobre un adiós
y, entre alas de adioses suspirantes,
llegué a mi adolescencia urdiendo adioses
con rojas despedidas en la sangre.
Mi adolescencia fue un rabioso adiós
y, vestido de adioses desgarrantes,
llegué a la vida adulta y, entre adioses,
mi vida fue un adiós hondo y constante.
Viejo de adioses fui llorando adioses
por mi mirada envuelta en soledades
y de distancias y de adioses roto
me encontré con mi muerte alucinante.
Era el adiós de Dios ya sin adiós
uniendo mis adioses mendicantes
en el adiós secreto del misterio,
donde todos los tiempos son iguales.

JUAN CERVERA

MÉXICO D. F. Enero 2006

 

HAIKUS

1
Huele a silencio
ese aerolito verde
que cruza el cielo.


2
El invisible
pensamiento del aire
calla y sonríe.

3
Una granada,
partida en dos, refresca
la luz del alba.


4
La nube niña
se pasea por el cielo
callada y tímida.


5
El ruiseñor,
oculto entre la fronda,
canta al amor.


6
La hoja, dorada,
se desprende del árbol.
Llora la rama


7
Cierro mis párpados
y oigo un batir de alas
de alegres pájaros.


8
La suave huella
de una hormiga acaricia
la rubia arena.


9
La lluvia escribe
en el aire una historia
de nubes grises.


10

El niño muerto
será por siempre niño.
¡Qué privilegio!

JUAN CERVERA

MËXICO D.F., 11 OCTUBRE 2005

TITIRIVÙ
Bulerìas-pop-rap

Turujirivì, turujirivà
y el titirivù
y la niña blanca
vestida de azul.

Amor de la niña,
sus besos de luz,
sus rizos de oro,
su mirada azul.

Bailaba la niña
el titirivù.
Bailaba y bailaba
jugando al trasluz.

La niña bailaba,
guitarra y laud,
el baile de bailes,
el titirivù,
el tiririvù
que es titirivì,
que es titiricò,
que es titiriquè,
que es titirivà,
que eres niña tù,
niña de mis ojos
y el tiritivù.

SE REPITE LA PRIMERA ESTROFA:

Turujirivì, turujirivà
y el titirivù
y la niña blanca
vestida de azul.

JUAN CERVERA.

 

EL ARTE DE ESTAR VIVO

El pensamiento de la sed me acosa
con doliente dolor adolorido
mientras muerdo el recuerdo del olvido
y confundo la ortiga con la rosa.

Pongo en verso los tumbos de mi prosa,
proso mi viejo verso desvalido
y trato de encontrar luz y sentido
a la cuna, a la espada y a la fosa.

Vago con mi gimiente paradoja,
me acuesto y me levanto en cautiverio
y una vez y otra vez me desbarranco.

El arte de estar vivo me acongoja
y arrojo rojas piedras al misterio,
aunque sé que jamás daré en el blanco.

JUAN CERVERA

 

SI USTEDES ME PERMITEN

Si ustedes me permiten,
contra todas sus penas y mis penas,
cantaré a la alegría.
Si ustedes me permiten
le quitaré las lágrimas al mundo
y le pondré, sin más, una blanca sonrisa.
No quiero más cobardes de futuro.
No quiero más nostálgicos de ayeres.
No quiero ya más miedos en mi torno.
A mi vera no quiero ya más pobres de espíritu.
No quiero ya más pobres.
quiero un mundo de ricos,
de hombres y mujeres seguros de sí mismos,
firmes en su presente y ciertos, muy ciertísimos,
de su mañana cierto y sin peso ninguno de pasado.
Si ustedes me permiten
creeré nuevamente, como cuando era niño,
en la luz y el amor del arcoiris
y en todos los colores que embellecen la vida.
Si ustedes me permiten,
contra todas sus penas y mis penas,
cantaré a la alegría, pues sólo en la alegría
podremos encontrarnos cara a cara con Dios.


JUAN CERVERA

UN HOMBRE HA MUERTO

Un hombre ha muerto, se llevó mis ojos.
Dime, amor, dime: ¿Cómo te voy a ver?
Un hombre ha muerto, se llevó mis manos.
¿Me puedes tú decir, ¡oh, amada amante!,
cómo será posible acariciarte?
Un hombre ha muerto, renunció a mi sombra.
Amor, ¡ay!, dime, amor:
¿En qué rayo de sol colgaré mi sombrero?
Un hombre ha muerto, te dejó mis trajes,
mis zapatos, mi pluma, mis corbatas.
Dime, amor; dime amor: ¿Qué harás con todo eso?
Las corbatas, los trajes, los zapatos,
los podrás envolver y darlos al asilo;
pero dime tú, amor: ¿En dónde encontrarás
al hombre enamorado que acepte hacerse cargo
de mi pluma decidido a escribir
versos de amor al aire de tu pelo?
Un hombre ha muerto, se llevó mis labios.
Ya nunca más, amor, podré encenderme de besos en tu boca.
¡Qué terrible es la muerte, amada mía!
Caben en ella todas las amnesias
y todos los recuerdos también caben en ella.
Un hombre ha muerto, se llevó mi vida.
Dime tú, amor del alma, si aún muerto quepo en ti
y así, pese a mi muerte, no moriré del todo
en tanto que tú vivas y me lleves contigo,
incluso hasta la cama con tus nuevos amantes.
Un hombre ha muerto, lo dejó aquí todo.
Dime, amor, dime, dime: ¿Cómo decir entonces
que alguien se fue si no se llevó nada?
Un hombre ha muerto. suponía ser yo.

JUAN CERVERA

 

PARTIDA

El ajedrez del tiempo
cruza por mis espacios
derribando las torres de tu olvido.
Caballos sin memoria
cabalgan desbocados
por lisas superficies de cristal.
Los alfiles, soñantes,
descubren, hiperlúcidos,
la inteligencia oblicua del corazón del Sol.
¡Qué nadie piense aquí que nos daremos
un fiero jaque mate, amada mía!
Trabajen armoniosos los peones
y sigan su camino lento y hondo
sin fatiga ni sombra de ansiedad.
Sonría en su trono cándido la reina
y el rey, imperioso y solemne,
sobre el tablero en pleno de su imaginación,
dueño absoluto al fin de la partida,
reine feliz por siempre contra todos los nuncas.

JUAN CERVERA

MËXICO D: F. Agosto 05

 

EL SUEÑO


Es sueño el sueño en su soñante huída
tratando inútilmente de escapar
de las redes del sueño, para hallar
la hiperlúcida puerta de salida.


El sueño inexplicable de la vida
que sueña -desvelado- despertar
y, una vez otra vez, va de un soñar
a otro soñar, sangrando por su herida.


El sueño que soñando testifica
que lo diáfano, igual que lo indistinto
-soñar o no soñar-, es fantasía.


Que el sueño de la vida en nada explica,
enredado en su propio laberinto,
el sueño de la muerte que lo guía.


JUAN CERVERA

MËXICO D: F. Agosto 2005

CONFESIONES Y BURLAS

1

A mí dejadme jugar

con la vida y con la muerte

y mi minuto fugaz.

2

¡Ay, quien pudiera creer

todo aquello que creímos

con la inocencia de ayer!

3

De una insólita ilusión

surgió todo el Universo;

del Universo, tú y yo.

4

Por fortuna, todavía,

sigo creyendo en tus labios,

con ellos, en la mentira.

5

Se desató en carcajadas

al descuibrir de repente

que, en realidad, no era nada.

6

Hay una calle que va

y hay una calle que viene.

Yo no sé por cuál tomar.

7

En la raíz de la flor

la miel por nacer soñaba

con la abeja del amor.

8

Cuando me miro al espejo

me da tanta risa verme

que de la risa me muero.

9

El Universo es un juego

lleno de trampas diabólicas

y cándidos dioses ciegos.

10

Hoy te quiero confesar

que a pesar de todo creo

que mi destino es amar.

11

Cuando el mundo se hizo añicos

quedó una copla en el aire

y, con la copla, un suspiro.

12

Poeta, todo lo escrito,

como el papel y la tinta,

hay que darlo por perdido.

y 13

Abrió el balcón de su alma,

vio su paisaje interior

y renunció a la palabra.

JUAN CERVERA

MÉXICO D. F., 2 OCTUBRE 2004

 

FLOR BLANCA

 
LORA DEL RÍO FLOR BLANCA
EN MITAD DEL CAMPO VERDE
DE ANDALUCÍA Y SOÑANDO
CAMINOS DE  AZUL CELESTE.
 
LORA DEL RÍO LAUREL
A ORILLAS DEL AGUA DULCE
ME ENSEÑÓ A AMAR Y A  CANTAR
LA ROSA, LA LUZ, LAS NUBES.
 
LORA DEL RÍO UNIVERSAL
CORAZÓN APASIONADO
VIAJA NOCHE CON NOCHE
POR LOS CIELOS ESTRELLADOS.
 
LORA DEL RÍO BAJO EL OJO
ENAMORADO DEL SOL
AMANECE CADA DÍA
PRESTA A ENTREGARSE AL AMOR.
 
Este Poema ha sido el tema Principal del Nuevo disco del grupo musical " AGUABUENA " presentado el 9/6/2001

 

De sobresalto en sobresalto


De sobresalto en sobresalto he vivido mi vida
y fuera de la ley de los hombres que a los hombres asfixia,
pues viví en el pecado de aspirar a ser libre
y tener como amante a la poesía.
No fue fácil vivir, pero viví y canté y dejé en diminutos
y clandestinos libros testimonios de amor para seres extraños
que como yo jamás aceptaron grilletes ni cadenas.
Amé las flores y los pájaros, las nubes y los ríos
y creí en la belleza y me detuve absorto frente al mar
tratando de creer en un Dios bueno;
aunque los dioses malos me salieron al paso
con sus corbatas burocráticas coloreadas de miseria.
Compadecí a los niños soñando para ellos un mundo menos cruel
y me dolí hasta el hueso de los ancianos pobres.
Amé , lloré, sufrí, como tantos, la infinita impotencia
de no poder revivir a mis queridos muertos.
La paz jamás fue mía. Mi vida fue una guerra de guerrillas.
Malviví, maldormí, malcomí y sin embargo, bienamé, biensoñé
y robé al tiempo tiempo para el canto, y salvarme en el canto
del naufragio fatal a que nos llevan los relojes, las ruedas,
los motores, los espías, los soldados...
Viví cuando moría el siglo veinte y el ruiseñor y la poesía
eran dioses caídos a los que sólo alguno que otro adoraba,
pero a pesar de todo viví y canté aunque ello fuese
en mitad de constantes sobresaltos y fuera de la ley
de los hombres que a los hombres asfixia,
pues viví, ya te dije, en el pecado
de aspirar a ser libre y tener como amante a la poesía.

 

La poesía


La poesía camina descalza por las calles
y rueda en automóvil
y entra y sale en las tiendas
y se acoda en las barras de los bares
y se sienta sin más en los cafés
y entra y sale en pareja
de los pobres hoteles de paso
-ilusionada-
y se viste de niña
y calcetines cortos en la escuela.

La poesía es la poesía
y es por eso que ella
-donde menos se espera-
y sin decir quién es ni pronunciar su nombre
nos incendia la vida de enigmático asombro
y uno por el instante de su gracia
agradece estar vivo
-simplemente agradece-
y sonríe
y cree en ella
seguro de que el mundo no es tan torvo.

 

¿Cómo?

¿Cómo escribir, oh, sí, sobre lo escrito
si no estamos seguros si escribimos?
¿Cómo decir, decidme, si estuvimos
si todo estar, sin duda, es inaudito?

¿Cómo cubrir la cuota de infinito
desde la finitud que desvivimos?
¿Cómo saber si es cierto que existimos
si todo cuanto existe está proscrito?

¿Cómo poder poner por fin en claro
si ese rayo de sol en mi ventana
es una sombra al hilo de tu vuelo?

¿Cómo entender, oh, Dios a este tan raro
ser, que apenas si es ser, y que se afana,
contra su oscuro barro, por ser cielo?

 

El hombre


Amargo y extranjero
Ya desde el vientre oscuro de su madre.

¡Oh, humanidad terrible!
¡Oh, fiero amor!

Solo una pesadilla a la deriva,
victima del naufragio
inevitable
era.

Pudo decir mentiras.
Disfrazar sus serpientes de palomas.
Pudo ponerle el antifaz de la alegría
al seco y duro rostro de la angustia.

Todo se puede, sí, pero de nade vale.

Amargo y extranjero
él lo supo muy bien
desde el oscuro vientre de su madre,
y fue por eso que nació gritando.

 

 

SOY

-Soneto invertido-


Soy un cabo de vela con vocación de estrella.
Soy un suspiro iluso y una lágrima lenta.
Soy sólo un sueño efímero que se pierde en el viento.

Soy apenas la sombra de una huella sin huella.
Soy la furia callada de la oculta tormenta.
Soy un oscuro esclavo preso del desaliento.

Soy un clamor de espejos e imágenes fallidas.
Soy la voz dolorida del más doliente anverso.
Soy el rostro sin rostro y amargo del reverso.
Soy el llanto sangrante de incontables heridas.

Soy la muerte más muerte y a la vez soy mil vidas.
Soy la más vulgar prosa disfrazada de verso.
Soy el hombre, el desastre mayor del universo.
Soy la causa perdida de las causas perdidas.

Juan Cervera - MÉXICO D.F. 21 DE NOVIEMBRE 2003
( inédito )

 

FOLÍAS

1
Me robaste la memoria
y me perdí en el olvido,
yo ya no alcanzo a saber
si estoy muerto o ando vivo.
La memoria me robaste.
Soy sólo un sueño perdido.
2
Me estoy muriendo, me muero,
no tengo vida que darte,
pero con mi poca vida
a tí quisiera abrazarme
para acariciar el cielo
y renacer en el aire.
3
En una lágrima envuelto
mi corazón malherido
sigue latiendo por tí,
tan ajena a sus latidos.
En una lágrima envuelto
y a solas y entristecido.
4
Viejo, amargo y extranjero,
y muy lejos de la tierra
que un día lo vio nacer
se iba muriendo el poeta,
aquel poeta andaluz
que hablaba con las estrellas.
5
Se refugió en la locura
cansado de realidad
y, en su locura, soñaba
que se volvía a encontrar
con los días de su infancia
y el amor azul del mar.

JUAN CERVERA
MÉXICO D.F., 23 de Mayo de 2003

( Inédito )