Después que hayas rodeado con los ojos y con el ánima todas las cosas, hallarás que ninguna hay tan esclarecida, y que tanta admiración ponga a los hombres como el Sol: el cual es gobernador de todas las estrellas, y conservación y salud de todas las cosas corporales.

Y allende de esto, ¿ qué figura más alegre y hermosa se puede ofrecer a nuestros ojos, que la del Sol cuando sale en la mañana ? El cual con la claridad de su resplandor hace huir las tinieblas, y da su color y figura a todas las cosas, y con ella alegra los cielos y la tierra, y la mar...

                                                                                                        Fray Luis de Granada

 

 

¡ Cuánto siempre te amé, Sol refulgente !

¡ Con qué sencillo anhelo,

siendo niño inocente,

seguirte ansiaba en el tendido cielo,

y estático te vía

y en contemplar tu luz me embebecía !

 

José Espronceda, Himno al Sol